Quizás uno de los problemas de fondo de la discusión constitucional tendrá relación con la concepción respecto de qué implica un proceso de tal magnitud.
Llega a ser frustrante constatar que el mandato popular por una mejor política -como bien se han interpretado los categóricos resultados del Plebiscito- no ha sido capaz de permear la dura piel de nuestros dirigentes.
Las elecciones norteamericanas han reflejado polarización, divisiones territoriales (las ciudades vs el campo) y una alta diferencia entre lo que proyectaban las encuestas sobre los resultados.
Considerando que el "acuerdo de paz", impuesto por los partidos políticos el año pasado, no contenía ningún precepto relativo a los escaños reservados...
Una de las paradojas de tener demasiadas expectativas en el proceso constitucional es que la Constitución está llamada a limitar el poder político y un gobierno limitado.
Siguiendo el desencadenamiento de eventos últimamente y las lógicas vigentes armemos nuestra propia receta a la chilensis de prosperidad.
El resultado del pasado 25 de octubre está especialmente ligado a lo que la ciudadanía conocía del proceso entonces...
Por lo visto, todo aquel que tiene cierto número de seguidores en una red social quiere postulara convencional.
Hay una opción que no han pensado los profetas del resentimiento que odiosamente atacan a las 'tres comunas'.
La primera semana del Chile posplebiscito fue especialmente agitada en el plano político y no era para menos: muchas energías acumuladas y silencios tácticos que ya no tienen sentido una vez logrado el categórico resultado de la opción 'Apruebo'.
En más de una ocasión se ha comentado lo necesario que es para nuestra sociedad y proyecto de país seguir una senda común basada en nuestra propia historia y el respeto a las instituciones y habitantes.
Por lo visto, todo aquel que tiene cierto número de seguidores en una red social quiere postular a convencional.
En la edición de su diario del jueves, Magdalena Ortega planteó que la implementación del voto voluntario no mejoró la calidad de la política ni aumentó la participación ciudadana.
La noche del 25 de octubre fue el triunfo final de una batalla cultural que hace rato la izquierda chilena había ganado en las aulas, en los teatros y en los medios de comunicación.
En medio del debate sobre los rostros para una eventual Convención Constituyente, se ha levantado el debate sobre el rol que los independientes tomarán en el proceso.
No son de extrañar los resultados del plebiscito del domingo. Frente al plano concreto del rechazo, identificable con una Constitución caricaturizada por una izquierda que jugó sola en la cancha cultural.
Tras el apabullante triunfo del Apruebo es comprensible la preocupación y sensación de desesperanza que siente la derecha tradicional.
Un chileno o chilena independiente, sin recursos para hacer campaña y además desconocidos, pero que quieran estar en la Convención Constituyente deberán sortear varias barreras.
Los categóricos resultados del plebiscito nacional inician un proceso constitucional que tendrá como primer hito las elecciones de convencionales del 11 de abril de 2020.
Durante el aniversario del 18-O se habló de manifestaciones sin un liderazgo político que las guiara.
«La libertad no es un regalo de Dios,
sino una conquista humana»