Es lamentable que la lógica del pituto y el amiguismo siga rigiendo a toda la estructura estatal.
Las redes sociales se han convertido en el espacio ideal para el intrigante, el mentiroso y el mal intencionado. El cahuín es la norma diaria.
Chile no necesita burócratas con aires de grandeza, Chile necesita apagar el incendio.
Si no llegamos a conocer los verdaderos orígenes de los megaincendios, en el próximo verano enfrentaremos una tragedia similar.
Bomberos es claro ejemplo de una organización basada en una real vocación de servicio. La institución, no estatal, funciona en base a la voluntariedad de sus miembros, quienes prestan un gran servicio a la comunidad sin mediar pago alguno.
Bernie Sanders, tal vez el precandidato presidencial más socialista en la historia de Estados Unidos, dijo que la obsesión de la izquierda con lo políticamente correcto llevó a Trump al poder.
Los aires de Podemos están llegando a Chile y se harán presentes en las citas electorales del 2017. Sus notables éxitos son un incentivo decisivo para que cristalice la iniciativa de Gabriel Boric y Giorgio Jackson de constituir, bajo el nombre de Frente Amplio, un Podemos chileno.
La crítica al personaje es fácil y, obviamente, lo más políticamente correcto de la existencia. Por esto, reflexionar respecto a lo más impresentable de todo su discurso peligra convertirse en una perogrullada.
A pesar de su cuestionable retórica, la administración Trump podría ser bastante menos mala de lo que muchos temen.
La descomposición del Estado de derecho en el sur probablemente incubará algún tipo de reacción violenta para restaurar el orden, aunque ella demore en llegar.
La reforma tributaria del 2014 entra en plena vigencia este año, coincidiendo con la elección presidencial y parlamentaria. Una oportunidad para plantear propuestas correctivas.
En un buque de guerra o en cualquier instalación militar, no se puede filmar impunemente. Lo demás es un incidente lamentable, propio de adolescentes voyeristas, que confunden un cuartel con un cuarteo, pero que no debe ser sacado de proporciones dándole una connotación sociológica que no tiene.
Negarse a aceptar que las acciones de violencia en La Araucanía obedecen al mismo guión que ya tuvo trágico, demoledor y sangriento desarrollo en otros países latinoamericanos es pecar, cuando menos, de ingenuidad.
El discurso populista tiende a articularse en torno a cinco ejes que, en su conjunto, forman su versión arquetípica o plenamente desarrollada.
Muchos cubanos desean que el socialismo termine antes de que La Habana se derrumbe, porque su prolongada agonía puede arrastrar consigo a la misma ciudad.
¿Es que acaso antes del capitalismo no había misoginia ni patriarcado? ¿O habrán sido capitalistas los Selk'nam?
Esta lógica nos impide reflexionar políticamente en serio, en base al presente y sobre todo con miras al futuro.
Una economía libre no basta para tener una genuina cultura de la libertad donde nuestra estima no dependa de chaquetear a los que destacan ni de despreciar a los que no se logran distinguir.
¿por qué no parecemos felices si tenemos más prosperidad y estabilidad que nadie en la región?
Una cosa es la deslegitimación de las elites y la necesidad de corregir y condenar sus delitos, pero otra es sostener que estamos en el peor de los mundos y llamar a la retroexcavadora.
«La libertad es un derecho humano fundamental,
sin él no hay vida digna»