La paradoja de estos proyectos es que sus impulsores manifiestan que sus planes proponen lograr la libertad y la democracia.
La responsabilidad no es solo cumplir la ley o pretender, retóricamente al fin y al cabo, ir más allá de ella para satisfacer a la masa o la propia vanagloria personal. También se requiere algo esencial, el temple para poder decir: aquí me detengo.
Más allá de las generalidades y los clichés en boga sobre el votante populista existe una realidad concreta mucho más compleja que sólo puede ser captada mediante estudios pormenorizados y actualizados.
En momentos en que Chile entra en la pendiente sin fondo del populismo, rescatar a Friedman no es un gusto académico, sino una necesidad.
Cuando Beatriz Sánchez dice que el Estado debería hacer esto o aquello, significa que, de forma arbitraria y según sus […]
En su cuenta 2017, Bachelet tocó todas sus teclas con el fin de motivar a la Nueva Mayoría.
Su gobierno nos deja con más cesantes, peor educados, más divididos, más pobres; con más delincuencia y menos felices. Ella considera, sin embargo, que deja un país mejor del que recibió; la historia la juzgará, y ojalá la absuelva como culpable porque no la perdonará como responsable.
Una Constitución debe ser el marco mínimo para la convivencia social, estableciendo límites claros al poder estatal.
Vaya paradoja: ante el descrédito de alguien, mayor poder para él.
La supresión de la libertad económica bajo la excusa de generar igualdad, da paso a la supresión de la libertad política.
Havel reivindica la idea fundamental de que la soberanía radica esencialmente en las personas y no en partidos o grupos.
¿Cómo el país con las mayores reservas de petróleo del planeta tiene una economía destruida y su población sumida en la pobreza?
La democracia se mata primero con palabras, luego con hechos. Por ello, la clase política tiene innegable responsabilidad en el deterioro de la convivencia y la erosión de la textura cívica del país.
Una verdadera caza de brujas. La Edad Media versus el progreso.
"El socialismo estuvo extraviado muchos años, dedicado a liderar revoluciones; a predicar utopías; a gastarse el dinero de los demás y a envidiar los éxitos ajenos."
Burócratas no solo es divertida, llena de humor y picardía, sino que constituye una cáustica crítica a la realidad política e ideológica del Chile de hoy.
El político de retórica “proletaria” e “igualitaria” se encuentra hoy no sólo con los límites que le impone el dinero, sino principalmente su propio discurso y la utopía que predica.
Los mismos que llamaron a uno de sus contendores "candidato bursátil", se dedicaron a las inversiones y a gozar los beneficios de un sistema de libre mercado.
El supuesto salto desde la precariedad a la abundancia, desde la libertad formal de la igualdad ante la ley, a la libertad auténtica de la igualdad material. El mismo ideario que durante el siglo XX llevó a algunos países a caer en la miseria, la dictadura y el totalitarismo. La misma en la que cae hoy Venezuela.
Quienes nos gobiernan siempre encuentran una nueva razón para meternos la mano al bolsillo invocando el mítico "bien común", cuando en realidad lo que pretenden es promover sus propios intereses y el de los grupos que los apoyan.
«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»