Inicio » Opinión » Tribus y democracia
Tribus y democracia Publicado en El Llanquihue, 25.11.2019

Tribus y democracia

Nuevamente los desmanes y la violencia irrumpen en un escenario que parecía haberse calmado con el acuerdo de paz y nueva Constitución. Pero más allá de renombrar los hechos, propicio sería abordar las causas, y lo que parece estar operando en algunas dinámicas grupales es lo que el psicólogo Johantan Haidt acuñó como la política de identidad del enemigo común. Este tipo de comportamiento, habitual en las pandillas, promueve la búsqueda e identificación de un enemigo en común lo cual conlleva a la activación del comportamiento tribal y la agresiva anulación de la individualidad. Las motivaciones internas de estos grupos son la guerra permanente y la lucha encarnizada, no hay, espacios para la moderación o el entendimiento, es por ello podo que desprecian la democracia. Si realmente queremos democracia y paz estables, las políticas públicas y la educación cívica deberían encaminarse a desactivar estos mecanismos de violencia grupal que, de manera peligrosa, quieren insertarse en nuestra cultura política.

.

.

.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

ÚLTIMAS OPINIONES

La ideología Echeverría Tohá

Durante este julio me apareció en Facebook un post del escritor mexicano Enrique Krauze, que recordaba el cuarto aniversario de […]

Publicado en El Llanquihue, 25.11.2019
La ideología Echeverría Tohá

Invariabilidad variable

Señor Director: Muy interesante la carta de ayer de don Sebastián Edwards, contándonos que la invariabilidad tributaria la aprobó primero […]

Publicado en El Llanquihue, 25.11.2019
Invariabilidad variable

El sofisma del político que no lucra

Un sofisma político, como diría Bentham, muy frecuente y promovido, es aquel desde el cual se presume que los políticos […]

Publicado en El Llanquihue, 25.11.2019
El sofisma del político que no lucra

«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»

Súmate a la FPP