Inicio » Columnas » De la mano de Dios a la zurda de Messi
De la mano de Dios a la zurda de Messi Publicado en El Mercurio, 19.07.2026

De la mano de Dios a la zurda de Messi

Escribo desde Buenos Aires, después de ver en esta ciudad el triunfo de la selección argentina sobre Inglaterra. Una victoria inapelable que habla de una nueva Argentina capaz de combinar la genialidad con el orden, la estridencia con la concentración, y la exuberancia y temperamento de su público con la sobriedad y rigor de su técnico.

Era un partido con mucha historia. Desde las invasiones inglesas de Buenos Aires antes de la independencia, donde milicias argentinas derrotaron al ejército británico, hasta la guerra de las Malvinas donde profesionales ingleses curtidos en mil batallas destruyeron al improvisado y amateur ejército argentino. En fútbol, la historia es peor: en el mundial del 66, Inglaterra vence 1 a 0, con gol off side y con un jugador más (después que expulsaran a Rattín quien, cuenta la leyenda, le hizo «un Pato Yañez» al palco oficial inglés a la salida del partido). Después, el entrenador inglés chapado a la antigua, le prohibió a sus jugadores intercambiar camisetas y dijo que los jugadores argentinos se habían comportado como «animals».

«Hoy no se juega sólo una final de mundial. Se enfrentan las dos Argentinas. Las 2 geniales pero muy distintas. La de Diego es la Argentina de la viveza criolla, tramposa, falopera, histriónica y revolucionaria de cuarta. La de Messi es la Argentina sobria, trabajadora, honrada»

En el mundial del 86 Maradona se hace famoso por meter un gol con la mano y después por hacer el gol más lindo de los mundiales. En un solo partido la síntesis de la Argentina: la genialidad confundida con la trampa, para terminar con el verso, ese que le atribuye el gol a la Mano de Dios. Es uno de los tantos contrastes de este maravilloso país. Nunca se ha decidido entre la letra del tango que es llanto, romance y lamento, o el baile del tango que requiere rigor, disciplina y entrenamiento. Pero el drama no termina el 86 sino que no hace más que calentar motores. El año 1998 se enfrentan de nuevo y Simeone provoca al ídolo inglés David Beckham quien, desde el suelo, le tira una patada que, ni tonto ni perezoso, el Cholo magnifica como si lo hubieran baleado y Beckham es expulsado dejando a su equipo con uno menos, y a la postre eliminado del mundial. Un diario inglés tituló: «Perdimos con 10 leones y un chico estúpido». La venganza vendría el 2002, cuando en el minuto 44 con gol de penal de Beckham, Inglaterra vencería por 1 a 0 a Argentina que a la postre sería eliminada del mundial Corea-Japón (¡qué lindo que es el fútbol que siempre da revancha!).

Existen pocos países más ricos en recursos naturales: pampas infinitas, petróleo y gas, minería; y en gente ilustrada y trabajadora. No existe área del saber, de las ciencias, del arte o del deporte donde no haya brillado un argentino, desde Piazzola y Argerich en música, hasta Borges y Cortázar en literatura pasando por 3 premios nobel en ciencias (Houssay, Leloir y Milstein). Son una tierra fértil en producir genios y sin embargo están al debe en política. Los mismos que produjeron a estadistas liberales como Alberdi y Sarmiento, crearon a populistas como Perón y los K. Un país rico arruinado por sus políticos.

El año 1900, Argentina tenía el mismo ingreso per cápita que Australia y Canadá. Hoy, esos últimos son desarrollados y Argentina compite con Chile por el liderato en un continente de desarrollo mediocre. Si el peronismo mató a la Argentina, el messianismo  la puede revivir. Si Messi se suma a Milei, puede venir el boom argentino, uno que no nazca de los milagros, sino que del trabajo bien hecho, del esfuerzo, la disciplina. Una Argentina que reemplaza la patota por el equipo, el caudillismo por el liderazgo y la soberbia por la humildad.

Buenos Aires está de vuelta: limpia, con sus restaurantes llenos, los teatros repletos y el Colón con un ballet maravilloso a tablero vuelto. La gente no está demasiado entusiasmada con Milei. Pero como dicen ellos, «lo bancamos» porque es la única salida. Por ahora hay más entusiasmo con el fútbol que por la política, lo que habla de un país sano.

Hoy no se juega sólo una final de mundial. Se enfrentan las dos Argentinas. Las 2 geniales pero muy distintas. La de Diego es la Argentina de la viveza criolla, tramposa, falopera, histriónica y revolucionaria de cuarta. La de Messi es la Argentina sobria, trabajadora, honrada, que no da ni pide tregua y que estuvo entre los 10 países más ricos del mundo hasta que Perón a verso, tango y joda, la despilfarró. Yo voy por Argentina porque admiro su fútbol, su garra y a Messi. Pero le recomiendo a sus jugadores que no se distraigan con política y paren con los letreros de las Malvinas. Porque, como escribió un veterano a propósito del cartel de mal gusto que pusieron: «Chicos, ustedes jueguen tranquilos, que el Diego ya nos vengó».

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

ÚLTIMAS OPINIONES

Ni tan recesión

El crecimiento económico de lo que va del año ha sido lento. Tanto así que el cuco de la «recesión» […]

Publicado en El Mercurio, 19.07.2026
Ni tan recesión

La ideología Echeverría Tohá

Durante este julio me apareció en Facebook un post del escritor mexicano Enrique Krauze, que recordaba el cuarto aniversario de […]

Publicado en El Mercurio, 19.07.2026
La ideología Echeverría Tohá

Invariabilidad variable

Señor Director: Muy interesante la carta de ayer de don Sebastián Edwards, contándonos que la invariabilidad tributaria la aprobó primero […]

Publicado en El Mercurio, 19.07.2026
Invariabilidad variable

«La libertad no es un regalo de Dios,
sino una conquista humana»

Súmate a la FPP