Hace poco ví uno que tenía colgada una National Geographic que titulaba: «¿Por qué mentimos?». Su clásico amarillo desentonaba entremedio de otras revistas que respondían: eran puras ediciones distintas de Vanidades.
Hace unos meses, sacar los militares a la calle era militarizar los problemas sociales, era negar las verdaderas causas de nuestros dramas, algo típico de los «universitarios cota mil».
De todos los defectos que ha mostrado el Gobierno de Gabriel Boric es obvio que su fracaso a la hora de combatir la violencia es su punto más débil.
La solidaridad democrática de la izquierda latinoamericana no es con la democracia y sus instituciones, sino con la corruptela de sus líderes.
¿No era que la diversidad era algo positivo? No nos avisaron cuál diversidad era buena.
Señor director: Las críticas de altos dirigentes del Partido Socialista a Fulvio Rossi no son más que lamentos hipócritas con […]
Las reprobaciones de altos dirigentes PS hacia Fulvio Rossi no son más que quejas hipócritas con pretensión moral, al igual […]
«La libertad no se pierde por quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes no son capaces de defenderla»
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