Economistas que luego de unos meses de clases empiezan a dar cátedra sobre el mercado o el Estado, anteponiendo una superioridad intelectual o moral; arquitectos que enfrentados a una cita o texto de la estética de Kant se creen volando a niveles por sobre cualquier mortal.
Esa es la herencia liberal chilena. Quienes se declaran liberales en el plano político y partido, deben comenzar a definir sus posturas de manera clara y asumirlas sin vergüenzas en relación con nuestra propia historia, más allá de la buena onda ecuménica o del mal llamado liberalismo igualitario que se promueve desde un liberalismo veleta. sin contenido ni convicción.
Lo de Ecuador es sólo un hito. Que Lenín Moreno, quien no es precisamente un liberal, vea la necesidad de controlar al poder estatal y al caudillismo, es paradigmático. El desarrollo pasa necesariamente por tener una democracia amparada en instituciones sólidas. Podemos estar frente a un nuevo consenso que pueda dar por superado el socialismo del siglo XXI.
Deberíamos propiciar que la acción de los legisladores sea cada vez más acotada en términos legislativos, para que así las discusiones sean realizadas de manera adecuada y responsable, sin tanto aspaviento.
El Frente Amplio de a poco se transforma en todo lo que juraron cambiar: una élite vociferante, sin capacidad de diálogo ni conducción. Una izquierda estrecha.
El desafío es sacar la educación del salón del Congreso y volverla a la sala de clases; sacarla de la política y volverla a la docencia y a la investigación. Vicuña Mackenna, Andrés Bello, José Victorino Lastarria, liberal, liberalismo, chile, 2018, nuevo ministro,
La izquierda millennial lloriquea porque la derecha estaría dejando su pasividad política, asumiendo un rol más activo en cuanto a disputarle espacios políticos, ideológicos, sociales, simbólicos y de poder que ellos consideraban ya conquistados.
Un cambio cultural, que propugne un orden social diferente, sería quizás el legado más importante de la futura administración Piñera.
La visita del Papa a Chile quedó marcada por sus erráticas omisiones y declaraciones relacionadas con los abusos sexuales dentro su Iglesia.
Tratar de detener, retrasar, contener o adaptar los fenómenos disruptivos a modelos de negocio que van en retirada es como poner saquitos de arena en la playa para parar un tsunami.
La lucha de clases existe, pero los papeles están invertidos. Marx se revuelca en su tumba.
Parece increíble, a estas alturas, tener que seguir insistiendo en que el capitalismo competitivo y democrático es el único sistema que funciona para superar la pobreza y generar progreso para todos.
Una agenda modernizadora del Estado, más que una cuestión técnica es un imperativo moral y una necesidad política.
El abuso de poder se alimenta de la mentira de quienes ejercen el poder y de quienes avalan sus arbitrariedades
No es suficiente con ganar en las urnas: también se deben instalar las propias ideas en el modo de pensar de la ciudadanía. Es necesario vencer y convencer.
Una condición necesaria para volver a la trayectoria de progreso por la que veníamos será volver al modelo de acuerdos amplios en materia de reglas económicas esenciales.
"El Papa y el capitalismo" así se titula un reciente libro de Axel Kaiser en el que analiza la visión que tiene el Papa Francisco sobre el sistema de mercado.
Definitivamente, en estos años nos “igualamos” a la media de la región en materia de inseguridad pública y ya vivimos el mismo ambiente de temor, impotencia y frustración que casi todos nuestros vecinos. Se discute mucho sobre las causas de todo esto en Chile y sobre cómo combatir la delincuencia, pero lo cierto es que el país empeoró de forma dramática en esta materia y esto constituye un reto gigantesco y decisivo para el próximo gobierno.
La Cuarta Revolución Industrial no solo generará desafíos a nivel productivo, laboral e industrial sino también político. Las máquinas podrían, eventualmente, no solo reemplazar la fuerza de trabajo y el ingenio humanos, sino mucho más.
¿Es así como se custodian nuestros parques nacionales? Un chiste. La Conaf está abandonada y sin recursos.
«El progreso es imposible sin cambio, y aquellos
que no pueden cambiar sus mentes,
no pueden cambiar nada»