Obligar a escuchar, obligar a gestar
El proyecto que propone obligar a escuchar el latido fetal denota cómo el debate es capturado mediante panfletos emocionales. «Escuchar […]
Publicado en El Mercurio 30.01.24
Publicado en El Mercurio 30.01.24
Señor Director:
Don Agustín Squella opina que no es sostenible ni justa una sociedad en que cada uno «deba rascarse con sus propias uñas». Tiene razón, como tampoco lo es una sociedad en que cada uno debe dedicar obligatoriamente todas sus uñas a rascar al resto. Pero no estamos hablando de esos casos extremos y abstractos, sino que de una 'solidaridad' concreta en materia previsional. Esta está cubierta hoy por el pilar solidario y la PGU.
El proyecto del Gobierno solo busca incrementar el poder de la política para hacer solidaridad con plata ajena y para politizar la administración de fondos de pensiones que hoy se administran con criterios económicos robustos. Sistemas de reparto «solidarios» tuvimos en Chile y terminaron quebrados. La historia de Chile es elocuente en demostrar que no hay nada menos solidario que políticos administrando fondos de pensiones.
Con tasas de natalidad negativa como las que tenemos, ningún sistema de reparto es sostenible en el tiempo y solo representa hoy un robo intergeneracional que no tiene nada de solidario.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
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