A cualquier precio

Alrededor de 330 mil muertes se han atribuido al covid-19 en lo que va del año. Aunque trágicas, en su gran mayoría se trata de personas de edad avanzada y con enfermedades crónicas previas. En Italia, uno de los países más afectados, el 99% de las muertes corresponde a ese patrón.

Un conjunto de estudios apunta a una tasa de mortalidad de covid-19 cercana a un 0,1%-0,3% (Stanford, UPMC) y tiene una tasa de sobrevivencia de 99,99% para personas sanas menores de 50 años. Así se constató en Nueva York, en que un 25% de la población resultó infectada.

Todo lo anterior es solo el principio de las consecuencias que tendrá para el mundo el haber combatido el coronavirus a cualquier precio.

Según estadísticas disponibles hoy, el riesgo de muerte para la población menor de 65 años no es muy superior al de fallecer en un accidente de tránsito en un día normal. Más aún, según matemáticos de la Universidad de Tel Aviv, el virus se desvanece en 70 días, independientemente de las medidas que se adopten.

Un reciente artículo en Bloomberg comentando la evidencia sobre la materia concluía que hay “una baja correlación entre las restricciones de un país y la reducción de muertes adicionales”. Veamos ahora los efectos de las medidas para combatir el virus adoptadas por los gobiernos. Según Unicef, .1,2 millones de niños podrían morir en países en desarrollo en los próximos meses producto del desastre económico creado por las cuarentenas La ONU, en tanto, advierte que 130 millones de personas adicionales sufrirán hambrunas, muchas de las cuales morirán. La fundación Bill y Melinda Gatos añade que 1,4 millones de personas morirán de tuberculosis debido a las restricciones implementadas.

En el caso de Estados Unidos, según estudios del año 2017, un 1% de alza en la tasa de desempleo incrementa en 3,6% las muertes por sobredosis de opioides. Esto significa que, solo para ese país, las muertes por ese concepto aumentarán en más de 28 mil personas por año, con un nivel de desempleo de 20%. En la misma línea, estudios basados en análisis históricos indican que con un nivel de desempleo de 20% en Estados Unidos el número de suicidios se incrementaría en 18 mil personas por año. Otros estudios muestran que cada punto de alza en desempleo se traduce en un salto de 71% en delitos contra la propiedad y que los desempleados se encuentran 50% más expuestos a ser víctimas de homicidio. Adicionalmente los casos de abuso sexual infantil han aumentado 22% y las llamadas a líneas de salud mental en más de 1000%.

Hoy hay más de 36 millones de desempleados en Estados Unidos, mientras los precios de alimentos registran la mayor alza en 50 años debido a la destrucción de las cadenas de suministro. La disposición de los padres a llevar a sus hijos pequeños a vacunarse se ha derrumbado en más de 42% en abril arriesgando el rebrote de otras enfermedades. Adicionalmente, millones de personas no realizan sus controles médicos por temor al virus, lo que llevará a que muchos mueran posteriormente por no haber detectado problemas a tiempo.

En el frente fiscal, la deuda de los países se dispara, la recaudación de impuestos se desploma y expertos advierten sobre un posible resurgimiento de la crisis del euro, además de una ola inflacionaria.

Todo lo anterior es solo el principio de las consecuencias que tendrá para el mundo el haber combatido el coronavirus a cualquier precio.

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