Los castores fueron introducidos en Argentina por Perón, quien introdujo allá también el virus que convirtió al Estado en una divinidad en quien confiar y de quién esperarlo todo, contagiando a todos sus compatriotas.
Es famoso allá Puerto Viejo por ser la cuna de ese innovador emprendimiento: la toma ilegal de terrenos para segunda vivienda.
Partió enero y se sentía más un 33 o 41 de diciembre que otra cosa. Todo seguía envuelto de la intensidad de ese año pandémico, electoral, polarizado, irracional y adolescente.
Siempre me ha costado la opinología política, especialmente la que predice el futuro.
Cuando estudiaba en Londres conocí a un profesor que bautizó “Guardianreaders” a quienes se paseaban como “buenas personas” frente al mundo.
Además, hay muchas ideas de Aristóteles, Platón, Locke, Darwin, Stuart Mill o el Chuña que, además de erradas, a nadie le tienen por qué importar y menos abrazar.
En todo caso, si defender la primacía de un individuo (una víctima de una violación o la humanidad de un militante) por sobre un supuesto “bien mayor” del colectivo (una Iglesia o un partido político), diría que sí, que soy un “individualista”.
Jorge Peña, en su respuesta a Adriana Valdés, dice estar en profundo desacuerdo con ella respecto de esa idea de que lo antiguo ya no se sostiene en política; y menos si se buscan votos.
Boric admira mucho a Allende, así que veremos si maneja mejor otro de sus más famosos estorbos: su alianza con fanáticos. Al menos supongo que no enviará proyectos de ley para mejorar la raza de nuestros compatriotas, como hizo Allende. La eugenesia esos días era una moda, hoy estamos para otras.
Pablo Aguayo responde a mi carta criticando a Hayek por defender la idea de una democracia limitada.
Pablo Aguayo, quien firma como doctor en Ética y Democracia, dice en su diario que los liberales en Chile no son tales porque defenderían 'doctrinas que establecen una sola forma de vida buena'.
Las ideas de Boric sobre la sociedad civil, la libertad de prensa y la libertad individual son claras en su historial como congresista y en su programa de gobierno propuesto.
El domingo habló Piñera no sé en qué idioma, pero era imposible concentrarse. Más tarde apareció JAK hablando en chileno y terminó Boric en su ñuñoísmo.
Elisa Loncón aboga por que allá continúe el terrorismo, es su táctica, no le importa, total a ella no le queman su casa. Vale la pena ver el video donde un camionero, frente a su camión recién quemado, enfrenta a un imaginario Héctor Llaitul a la cámara. Me gustaron los insultos que le da en mapudungún: “kutri ñuke marri chau”.
Giorgio Jackson dijo que “no hay ninguna evidencia que muestre que la vacuna covid” se hubiese descubierto “sin esquema de patentes”. Y nadie dice nada. Es como decir que no hay evidencia que de que Gabriel Boric se ahogaría si se tira por el río Baker sin salvavidas y con las manos amarradas.
Magíster en Economía Política, director ejecutivo de la Fundación para el Progreso (FPP), editor de la revista Átomo , columnista en La Segunda , escribiente de cartas a El Mercurio , conversador impenitente.
'…nos inclinamos mayoritariamente por mantener el régimen presidencial, pero con una serie de cambios para lograr mayorías parlamentarias y niveles razonables de gobernabilidad y estabilidad…'.
Dado que los hechos molestaban, había que cambiarlos estableciendo una verdad oficial. Con leyes de negacionismo, por ejemplo, u hoy, más sutilmente, cambiando el significado de las palabras: donar es lo que antiguamente era “ahorrar en mi cuenta corriente” y los presos políticos eran los antiguos “delincuentes”.
Está enredada la elección presidencial. Pocos saben por quién votar y menos quién va a ganar. Además, la esquizofrenia electoral que nos ataca hace todo más complicado y volátil. Y los candidatos no ayudan mucho en todo caso. Empeoran todo la verdad.
Andar culpando de cualquier cosa a “los ricos”, “los inmigrantes” o “la sociedad” solo difumina causas y responsabilidades, y ha sido históricamente una de las principales técnicas retóricas de quienes, a través de sus mitos y relatos, han destruido sociedades.
«La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla»