Ese "parlamentarismo de facto" que sugirió el pasado 13 de marzo el entonces presidente del senado Jaime Quintana, sólo demuestra los anhelos frustrados de una oposición que aún no asume que no es gobierno y que se refleja en un torpe obstruccionismo que al final del día sólo perjudica al Chile más vulnerable.
Tenemos diputados que continúan utilizando espacios que configuran el futuro de nuestra nación para realizar campañas irresponsables e inverosímiles, con sueldos y asignaciones pagados con nuestros impuestos.
No hay corriente alguna del liberalismo que se olvide de la radical necesidad de la existencia de los deberes y el respeto de unos con otros. Y eso es lo que permite la cooperación y la vida pacífica en comunidad, y también de diferentes comunidades con diferentes fines comunes.
Pan para hoy y hambre para mañana es un lujo cortoplacista que nadie puede darse sosteniblemente.
No se saca nada con discutir la rebaja de la dieta parlamentaria sin abordar el problema de las asignaciones y su correcta utilización.
Sucede que el pataleo de las redes sociales y de algunos dirigentes de la oposición, olvida un presupuesto básico de la sociedad libre moderna: el origen de una persona es irrelevante en su desempeño en sociedad.
El liberalismo —y repito, en cualquiera de sus formas— nos liberó para cooperar y vivir pacíficamente en comunidad.
La prevención y autocuidado deberán pasar a formar parte del día a día de cada uno en suelo nacional más allá del mero invierno.
Solo queda preguntarse a estas alturas si los chilenos queremos saber la verdad, o si solo nos basta con crearla a nuestro antojo. Vaya país que despertó.
Desde Palacio se debe proseguir la senda de echar mano a su mejor recurso: la gestión. En ello el Presidente exhibe credenciales y puede dar vuelta la tortilla si mantiene con la cadena puesta a la peste.
No hay que olvidar que gran parte de la población demanda cuestiones de los servicios públicos y en los que éstos muchas veces son su única opción para sortear alguna traba.
Hoy más que nunca debemos cuidar y valorar nuestra democracia liberal con las garantías de transparencia que nos entrega.
No hay que olvidar que gran parte de la población demanda diversas cuestiones de los servicios públicos y en los que estos muchas veces son su única opción para sortear alguna traba.
Al parecer a la oposición, parte del oficialismo, y a los Alcaldes se les ha olvidado que los Ministerios son entes encargados de planificar y ejecutar políticas públicas en pos de sus respectivas áreas
Hoy más que nunca debemos cuidar el mensaje y sobre todo la forma, aún más aquellos que poseen grados mayores de influencia.
La prevención y autocuidado deberán pasar a formar parte del día a día de cada uno en suelo nacional más allá del mero invierno.
José Luis Trevia, Investigador FPP Concepción, luego de la crítica de Ricardo Lagos a los opositores del Gobierno: "Cuánta falta hace un baño de humildad y una mirada a la oposición de Portugal, que ante la emergencia sanitaria cerró filas tras el oficialismo y se puso a disposición en lo que a cualquier colaboración y aporte pueda realizar al gobierno".
José Luis Trevia, Investigador FPP Concepción, a partir de la prevención personal del contagio de coronavirus: "Es imprescindible que comprendamos que en Chile no necesitamos un régimen autoritario que nos imponga mayores restricciones y sistemas de vigilancia".
Bárbara Haas, pasante Concepción FPP: "Hoy más que nunca Chile necesita unidad y que como ciudadanos seamos capaces de trascender las trincheras para sobrellevar estos tiempos difíciles con altura de miras".
Pablo Paniagua, Investigador Senior FPP: "Dado que las políticas para 'aplanar la curva' exacerban la recesión económica, ha surgido el debate economía vs salud".
«La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla»