Hace 100 años nació un régimen político, inspirado por el sueño de Marx, que causaría estragos durante el siglo XX: el totalitarismo.
Cuesta imaginar que un partido en el que no abundan los emprendedores y empresarios no sepa de las inversiones de sus dirigentes destacados.
Lo interesante es que, a diferencia de los anteriores socialistas, los actuales reconocen que no tienen idea de qué ofrecer como alternativa.
La burocracia reemplazando al mercado no genera prosperidad para los ciudadanos sino su sumisión al poder.
Teillier, Camila Vallejo y Karol Cariola, entre otros, han guardado un profundo silencio sobre el conflicto PC-Arcis.
Hoy, los temas importantes son la estrategia de desarrollo y cómo repensamos a Chile, con sus instituciones políticas y económicas.
Esta es la nueva izquierda, obrera y nacionalista, que hace temblar a Europa y que está llevando a la tumba a la vieja izquierda.
Hoy vemos cómo abundan en Occidente los aspirantes al poder que nos ofrecen grandes y sustanciales cambios, pero sin explicar nada del plan que tienen para lograr aquellos nobles objetivos.
Hoy la inversión está parada no porque no haya plata, sino que porque no hay seguridad jurídica.
Por otra parte, en Chile, sorprende que a la DC le cause extrañeza que el PC respalde a un régimen totalitario y exhiba un doble estándar al rechazar dictaduras de derecha, pero aplaudir a las de izquierda.
Señor director: A propósito de las opiniones sobre el liberalismo vertidas en esta sección, quiero hacer una recomendación: que nuestros […]
Ojalá recuperemos la amistad cívica, el debate respetuoso, las ansias de alcanzar un país más libre, justo y digno.
La libertad de prensa es la manifestación misma del escepticismo ante el poder, y por lo tanto garante supremo de todas nuestras libertades.
¿Qué tan podrido debe estar un sector del país para caer a ese nivel?
Estamos ante una reforma pensada desde las consignas desplegadas en las calles de ya lejano 2011.
Hay quienes mantienen una promesa de amor potencial, que prosperará solo cuando Chile concrete su utopía.
Parte de los problemas que enfrenta nuestra economía deriva que el sector público está capturado por unos pocos para vivir a costa del resto.
Si se concibe un programa que reemplace la búsqueda de una igualdad imposible por uno en que todos progresen en mayor o menor medida, podrán primar entonces anhelos compartidos y un mejor clima país.
Las vacaciones de la Presidenta Bachelet son una burla. Esperemos que no tenga que llegar la temporada estival para que la mandataria se apersone en el sur del país, sino que lo haga de forma recurrente en lo que queda de su mandato.
El secreto del milagro sueco está en la libertad económica respaldada por sólidas instituciones inclusivas que brindan la posibilidad de que las capacidades de cada uno se realicen en beneficio de todos.
«El progreso es imposible sin cambio, y aquellos
que no pueden cambiar sus mentes,
no pueden cambiar nada»