El sistema de mercado, con su entramado de acuerdos en base a intercambios voluntarios en torno a valoraciones subjetivas, es el principal bien público de una sociedad.
Si alguien quiere comprender el liberalismo, no solo el criollo sino también el liberalismo a secas, debería al menos leer lo que pensaba Lastarria, un contemporáneo de John Stuart Mill que no nació en Londres sino en Rancagua.
El propósito de mi libro más reciente, El joven Karl Marx y la utopía comunista (Debate, 2019), es comprender la génesis y el atractivo de las ideas de quien se convertiría en el pensador revolucionario más influyente de los tiempos modernos.
De manera brillante e ingeniosa, Brennan refuta al más destacado socialista del último medio siglo demostrando que el capitalismo es superior al socialismo no solo economicamente sino, sobre todo, moralmente.
En cualquier estado de Derecho, las Fuerzas Armadas no se deben a quien ejerce el poder, sino al orden constitucional.
Ñuñoísmo': creencia de que la evolución y problemas de clase media acomodada, o clase alta la verdad, son los mismos que azotan al país.
El argumentario que los detractores de la libertad quieren construir con la finalidad de posicionar sus esquemas caducos disfrazados de nuevas propuestas es una estrategia endeble y poco rigurosa la cual no resiste un minucioso análisis.
Si el pensamiento político católico es tan distinto al socialista; si miran con distinta óptica la realidad: ¿cómo es posible que algunos lleguen a las mismas conclusiones, consignas o lugares comunes que los presentados por la izquierda?
Para Deneen y los neo-comunitaristas de derecha, el liberalismo lleva al olvido la naturaleza social del ser humano. Solamente una escasa lectura y una mala digestión de lo leído puede explicar esta sesgada interpretación.
Vale la pena meditar sobre si acaso no hemos dejado que el gobierno se extienda demasiado, convirtiéndonos en ovejas anestesiadas que no se atreven a pensar en que podrían sobrevivir sin su pastor.
Una generación que en Estados Unidos —y especialmente los más privilegiados de ellos— ha sido educada en base a tres importantes falacias educativas (según Jonathan Haidt y Greg Lukianoff, en su último libro, próximo a publicarse en Chile).
Ahora nos traen al autor de un libro titulado "¿Por qué falló el liberalismo?" El libro dice las cosas más insólitas que uno podría escuchar
La familia, la sociedad civil y valores tan profundos como la solidaridad, la belleza y la fe se encuentran en el corazón de la doctrina liberal como la entendieron Adam Smith, Alexis de Tocqueville, Edmund Burke e incluso Friedrich Hayek.
La escandalera con el cambio en la malla curricular de educación secundaria, que hará optativa la materia de historia para tercero y cuarto medio, no se condice con la condescendencia que existe frente al vandalismo y el matonismo que se ha hecho habitual en algunos colegios de Chile.
SEÑOR DIRECTOR Daniel Matamala, en su columna del domingo titulada como esta carta, cae en un error conceptual al afirmar que subsidiar a la clase media implica abandonar la focalización y las ideas de los Chicago Boys.
El presidente Piñera trató de antipatriotas a quienes, según él, le 'niegan la sal y el agua'. Él estaría proponiendo reformas por el bien del país y quienes se nieguen siquiera a discutirlas serían antipatriotas. Los malos. La izquierda salió militarizada a responderle. Se encresparon.
Entrevista al activista Fengsuo Zhou, víctima de la masacre china de la Plaza de Tiananmen, que hoy conmemora 30 años.
“La democracia sentimental” es una notable publicación que va desde la neurociencia, la antropología y la psicología, que busca explicar de forma integral al ser humano para afrontar los desafíos del liberalismo y la democracia en el siglo XXI.
Resulta un error homogeneizar todo el movimiento feminista, amparados en acciones o consignas que no representan el sentir mayoritario.
Las redes sociales se ha convertido no sólo en el espacio de encuentro entre personas, sino también la fuente principal de información. Esa conectividad rápida pero poco profunda y reflexiva, nos hace estar en todos lados, y al mismo tiempo en ninguno.
«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»