Canadá, Carney, Candidez
Siempre he admirado a Canadá. Quizás por sus salmones, que siempre he soñado ir a pescar. O quizás también porque […]
Publicado en La Estrella El Diario de Chiloé, 19.04.2020
Publicado en La Estrella El Diario de Chiloé, 19.04.2020 La incertidumbre asecha a un importante número de empresas. Sin embargo, pecaríamos de ingenuos si creyéramos que el coronavirus es la principal razón. La verdad, no fue más que el golpe de gracia que terminó por liquidar a cientos de empresas que ya venían luchando por sobrevivir desde el pasado octubre.
Miremos lo que pasó con la popular Fuente Alemana. Después de 85 años se han visto en la necesidad de suspender el contrato de todos sus trabajadores. Y es que, desde la crisis social, sus ventas se desplomaron perdiendo más de 200 millones de pesos. El coronavirus solo remató a aquellos que venían agonizando hace meses. Sí, el coronavirus es un actor importante en la crisis económica que se avecina. Pero también es cierto que, si Chile no se hubiera sumergido en un estado violencia excesiva (casi al borde de la anarquía) durante seis meses, la historia habría sido diferente para miles de personas que hoy ven su fuente de trabajo amenazada.
.
.
.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
Siempre he admirado a Canadá. Quizás por sus salmones, que siempre he soñado ir a pescar. O quizás también porque […]
Publicado en La Estrella El Diario de Chiloé, 19.04.2020Por: Pablo Paniagua y Juan Jaramillo La libertad de enseñanza y de aprendizaje —teniendo por origen la dignidad humana y […]
Publicado en La Estrella El Diario de Chiloé, 19.04.2020El exministro de Educación analiza las designaciones del gabinete de Kast. «Crecer mejora salarios, empleo, recaudación, servicios públicos: es como […]
Publicado en La Estrella El Diario de Chiloé, 19.04.2020«La libertad es un derecho humano fundamental,
sin él no hay vida digna»