El imán del poder ya marea. Varios andan corriendo acríticamente tras ideas ancestrales y jóvenes.
Irónicamente, hoy en tiempos donde se presumen a cada instante y momento razones científicas, parece estar vetado cuestionar aquellas cosas que se estiman como cuestiones sacrosantas fuera del marco del debate racional y razonable.
«La libertad no se pierde por quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes no son capaces de defenderla»
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