La centroizquierda se enfrenta a dos carencias insalvables: un proyecto político que aglutine a la población tras su diagnóstico e ideas para el país y una figura que lo encarne para llevarlo a cabo.
El confuso rechazo a una política de cooperación internacional sobre inmigración que acaba de anunciar el gobierno de Sebastián Piñera parece ser más una puesta en escena que una opción política clara.
«El progreso no es una bendición ininterrumpida. A menudo viene con sacrificios y luchas»
Súmate a la FPP