Hace cien años Lenin dio inicio a la construcción del primer Estado totalitario. Lo hizo con la ilusión de crear un paraíso terrenal, pero creó el infierno más terrible que se haya conocido.
Se había creado un nuevo aparato gobernante cuya regla básica de conducta era la desconfianza, su valor más alto la obediencia ciega y su arma preferida el terror.
Hace 100 años nació un régimen político, inspirado por el sueño de Marx, que causaría estragos durante el siglo XX: el totalitarismo.
Esta es la nueva izquierda, obrera y nacionalista, que hace temblar a Europa y que está llevando a la tumba a la vieja izquierda.
El secreto del milagro sueco está en la libertad económica respaldada por sólidas instituciones inclusivas que brindan la posibilidad de que las capacidades de cada uno se realicen en beneficio de todos.
Los aires de Podemos están llegando a Chile y se harán presentes en las citas electorales del 2017. Sus notables éxitos son un incentivo decisivo para que cristalice la iniciativa de Gabriel Boric y Giorgio Jackson de constituir, bajo el nombre de Frente Amplio, un Podemos chileno.
El discurso populista tiende a articularse en torno a cinco ejes que, en su conjunto, forman su versión arquetípica o plenamente desarrollada.
No hay material políticamente más inflamable que el tema migratorio; es por ello que Mauricio Rojas, presenta seis principios para una política migratoria razonable, sustentable e integral.
Las necesidades y capacidad de integración de una sociedad dada deben ser los factores determinantes de los volúmenes y composición de la inmigración que se busca promover.
Mauricio Rojas dirige la cátedra Adam Smith de la Universidad del Desarrollo y es Senior Fellow de la FPP. Este texto es una versión íntegra del discurso de su lanzamiento.
Ojalá sepamos aprender de esta triste lección y no nos dejemos embaucar por quienes frívolamente reparten seguridades, derechos y gratuidades como si sólo dependiesen de la varita mágica de quienes gobiernan.
En los próximos años aquellas personas que cumplen labores rutinarias, mecánicas y repetitivas enfrentan una gran probabilidad de perder su empleo y ser reemplazadas por máquinas.
Lo que Marx quiere es la sociedad total, que todo lo abarca, sin barreras –es decir sin derechos individuales que le pongan límites– entre el hombre y el colectivo social representado por el Estado.
Este texto, que será reproducido por la revista Axess de Suecia, es una carta de Mauricio Rojas dirigida al director […]
El interés de cada uno sólo puede realizarse sirviendo el interés de otro. Ese es el gran secreto de una economía basada en la libertad de las personas.
He escrito estas palabras recordando hechos que me avergüenzan, y quiero hacerlas públicas, ya que el motivo de mi vergüenza es parte de un triste capítulo de la historia de nuestro país.
Hace un siglo la primera globalización se hundió ante una espantosa reacción antiliberal de la que nacieron los grandes totalitarismos modernos. De esa triste historia debemos aprender para no repetirla.
Hace un siglo la primera globalización se hundió ante una espantosa reacción antiliberal de la que nacieron los grandes totalitarismos modernos. De esa triste historia debemos aprender para no repetirla.
Las respuestas populistas o nacionalistas son respuestas simples y destructivas ante preguntas complejas.
Salvo excepciones, las instituciones latinoamericanas no han sido de carácter impersonal, profesional y probo, sino propiedad de caudillos y patrones que las han usado para su provecho y el de sus amigos y subordinados.
«La libertad no es un regalo de Dios,
sino una conquista humana»