El afán de poder de los gobernantes, conlleva la acromegalia de los estados y su monopolio de la fuerza.
El populismo surge en sociedades cuyos cimientos democráticos, su cultura democrática, están mermados no solo por la acción de élites y oligarquías irresponsables, sino por la apatía política creciente de los ciudadanos.
La embarcación 13 de marzo debería ser recordada como muestra del alto costo que pagan las personas comunes y corrientes, cuando algunos prometen la justicia en nombre del socialismo.
Lo cierto es que las dirigencias más visibles del Frente Amplio, aunque renieguen, son miembros de la élite y hacen uso de esa condición al mismo tiempo que se quejan de los privilegios.
La infamia del totalitarismo, del poder estatal sobredimensionado, no debe ser olvidada jamás.
La responsabilidad no es solo cumplir la ley o pretender, retóricamente al fin y al cabo, ir más allá de ella para satisfacer a la masa o la propia vanagloria personal. También se requiere algo esencial, el temple para poder decir: aquí me detengo.
La supresión de la libertad económica bajo la excusa de generar igualdad, da paso a la supresión de la libertad política.
Una verdadera caza de brujas. La Edad Media versus el progreso.
El supuesto salto desde la precariedad a la abundancia, desde la libertad formal de la igualdad ante la ley, a la libertad auténtica de la igualdad material. El mismo ideario que durante el siglo XX llevó a algunos países a caer en la miseria, la dictadura y el totalitarismo. La misma en la que cae hoy Venezuela.
Cada 1 de Mayo mucho se habla de las brutalidades cometidas por Estados capitalistas contra los trabajadores, pero poco se reflexiona acerca de la triste historia de la clase obrera en los Estados socialistas o comunistas.
Venezuela es un cuartel. Según Amnesty, el gobierno de Maduro impuso el trabajo temporal obligatorio, lo que constituiría someter a trabajo forzado a los ciudadanos.
En el fondo lo que se rechaza muchas veces no es la dictadura militar en sí, sino ciertas dictaduras militares.
Chile se debate entre la borrachera socialista o la borrachera antisocialista, mientras el mundo avanza vertiginosa y efectivamente hacia el siglo XXI.
José Miguel Infante fue uno de los primeros promotores de un liberalismo comprometido con las libertades en sentido político, económico, cultural e institucional.
El liberalismo debería centrarse desmantelar el afán de acrecentar la burocracia y buscar una nueva concepción de las instituciones, de cara al siglo XXI.
La promoción del pluralismo político y la tolerancia de valores debería ser la base para neutralizar las tendencias de ciertos sectores de la derecha y la izquierda.
la primera tarea de los liberales debe ser acabar con la inflación legislativa y el afán compulsivo de crear leyes a destajo que hoy priman en nuestro Congreso.
El escrito se ha constituido en un llamado a reflexionar las posiciones ideológicas en el alicaído debate público chileno, tan acostumbrado a los binomios simplones de derecha e izquierda.
El problema central del Frente Amplio es que parecen desconocer que los objetivos que se trazan son los que llevan inevitablemente a una dictadura socialista.
La burocracia reemplazando al mercado no genera prosperidad para los ciudadanos sino su sumisión al poder.
«El progreso es imposible sin cambio, y aquellos
que no pueden cambiar sus mentes,
no pueden cambiar nada»