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Vieron, ¿no les dije? Publicado en La Segunda, 10.09.2025

Vieron, ¿no les dije?

Natalia Valdebenito está en la palestra por mandarse un chiste de mal gusto. Los jueces de La Serena la están cercando y analizarán si prohibirle o no cierto tipo de burlas. Usó la muerte de unos mineros en nuestra cordillera, en El Teniente, para reírse. Mal gusto, pero no importa, no debería prohibírsele nada, especialmente si habla desde el humor, donde prácticamente no debería existir límites —desde ahí es difícil difamar­­ o calumniar—.

Valdebenito debe ser de las personas públicas con el discurso más odioso del Chile actual. Ha llegado a burlarse, en sus mismos shows, de la muerte del presidente Piñera. Decadencia total. Sin embargo, es más que una humorista, y su odiosidad llega lejos porque es una activa opinóloga en radio, televisión, Twitter, y otras plataformas. Es agresiva y canceladora contra toda persona que sea de derecha o simplemente no piense como ella, incitando incluso a la violencia. Resalto «canceladora», porque eso implica prácticamente no creer en la libre expresión. Y no está sola, no es una artista solitaria y aislada. Tiene muchos seguidores y personas que comulgan con ella. Es invitada a eventos políticos izquierdistas y hace proselitismo. Es, por lo tanto, una especie de representante de ese 30 por ciento que sigue defendiendo a Boric a pesar de todo el desastre en que nos tiene sumidos y su incoherencia discursiva. Es una fiel representante entonces de una «creencia» especial: la inexistencia de la responsabilidad.

«Valdebenito debe ser de las personas públicas con el discurso más odioso del Chile actual. Sin embargo, es más que una humorista, y su odiosidad llega lejos porque es una activa opinóloga en radio, televisión, Twitter, y otras plataformas».

En fin, a pesar de todo esto, ha sido defendida por diferentes intelectuales y políticos, incluidos los de sensibilidad derechista. Las defensas han venido incluso desde Darío Paya, un histórico UDI, y Johannes Kaiser, candidato presidencial del Partido Nacional Libertario. Ella y su círculo, ahora, oh sorpresa, se defienden de esta posible censura de las cortes. Se han vuelto paladines de la libre expresión, a pesar de que han buscado coartarla y controlarla a través de pretextos como los «discursos de odio» y las «noticias falsas». ¿Estarán ahora en contra de esas censuras propuestas? Porque la primera persona en caer sería Valdebenito, PhD en odio y noticias falsas, sobre la cual nunca han dicho nada.

Habrá que ver, entonces, qué ocurre con toda esta gente si la derecha llega a la Moneda. ¿Van a defender principios, como lo hicieron ahora Paya y Kaiser? ¿O se van a quedar callados, como lo hicieron para el estallido? Piñera era dictador, ¿Kast o Matthei también lo serán? Los candidatos de izquierda históricamente han advertido que la derecha no trae paz social, un argumento patético y antidemocrático. Ahora se sumó al discurso la candidatura de Evelyn Matthei, e incluso su marido, el economista Desormeaux. Si vuelve la violencia, ¿van a condenarla y apoyar su represión, o van a decir, «vieron, ¿no les dije?».

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

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