Un Estado para adultos
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Publicado en El Sur, 11.04.2023
Publicado en El Sur, 11.04.2023
En su momento, el nombramiento de Marcel como ministro de Hacienda fue un bálsamo que calmó las expectativas negativas que existían respecto al gobierno de Boric, cosa reflejada en una inmediata baja del dólar y el alza en la bolsa de Santiago de un 2,75% el día de su nombramiento, junto con comentarios positivos de diferentes gremios empresariales.
Mario Marcel, reconocido en el año 2022 como el mejor Banquero Central del Mundo, recibió como ministro de Hacienda un país en plena crisis económica post pandemia y con inflación al alza, en parte azuzada por los retiros previsionales y las crisis internacionales. Frente a esta tormenta perfecta, Marcel debía conjugar sus propias políticas de cartera y las promesas de campaña de Boric.
Se esperaba que la figura de Marcel atrajera la inversión extranjera, ayudara con las reformas propuestas por el Gobierno y lograra propiciar un ambiente de desarrollo y crecimiento económico. En el primer punto, la inversión extranjera aumentó en un 12%, ubicándose en valores históricos y más de un 30% más alto que la inversión promedio de los últimos 5 años. Otro hecho que se celebró fue la reducción en el gasto público, pese a que se esté operando sobre un presupuesto planificado por la administración anterior y no es necesariamente un logro de Marcel.
«Al momento de nombrar a Mario Marcel muchos esperamos que viniera a poner orden en un Gobierno de inexpertos, pero al parecer las esperanzas puestas en Mario Marcel no han sido bien correspondidas, y el ímpetu con el que comenzó su período ha ido cayendo al mismo ritmo que ha ido cayendo la economía de nuestro país».
Bajo ese escenario es probable que el gobierno presumiera un amplio apoyo a la reforma tributaria que lideraba Mario Marcel. Pero esta no generó el consenso esperado. La propuesta del gobierno se entrampó en el dilema entre recaudar más y crecer menos en un contexto en que, en materia de crecimiento, Chile cerró como el país con peor desempeño de toda Latinoamérica creciendo un 2,7%, lejos del 3,4% en promedio de la región. Esto, aunque Marcel había llamado al 2022 como «el año de recuperación» por lo visto no fue cumplido.
Es más: se pronostica que Chile sea el único país del cono sur en tener crecimiento negativo para el 2023, dejándonos detrás de otros países en crisis político-económicas, como Argentina y Perú. Si bien todo el mundo está pasando por momentos difíciles, seguimos quedando atrás de nuestra competencia sumado a la volatilidad interna que significará un nuevo proceso constitucional.
Al momento de nombrar a Mario Marcel muchos esperamos que viniera a poner orden en un Gobierno de inexpertos, pero al parecer las esperanzas puestas en Mario Marcel no han sido bien correspondidas, y el ímpetu con el que comenzó su período ha ido cayendo al mismo ritmo que ha ido cayendo la economía de nuestro país. Esperemos que la evaluación del segundo año de gobierno sea mejor.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
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