Un ministerio más
A fines de enero de este año y con tono solemne y promesas generosas, el presidente Boric promulgó la ley […]
Publicada en La Segunda, 24.08.2023Señor director:
El principal retroceso civilizatorio para una democracia es la aceptación y la apología, por parte de los actores políticos y la sociedad en general, de la violencia como medio de acción política.
La vindicación de la violencia tiene efectos nefastos e inesperados en una democracia, pues no sólo se desmorona la concordia cívica al instalar la lógica del enemigo en desmedro del pluralismo y el respeto por los otros, sino que además puede horadar el Estado de Derecho, al abrir la puerta a la arbitrariedad de los sujetos, que se arrogan el derecho a la violencia contra otros en nombre de una causa, por sobre las normas y leyes que buscan regular y restringir su uso sin importar si son civiles o militares.
La vida civilizada se basa en un hecho fundamental, excluir a la violencia como medio para resolver discrepancias, cumplir utopías o generar cambios. Todos los actuales legisladores, algunos de los cuales parecen sumidos en una turbia ola de pasiones, podrían leer en conjunto El Informe Rettig y el Acuerdo de la Mesa de diálogo. Sería bueno para recordar que mal que mal, tal como decía Radomiro Tomic, hace 50 años atrás todos llevaron a la democracia chilena al matadero.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
A fines de enero de este año y con tono solemne y promesas generosas, el presidente Boric promulgó la ley […]
Publicada en La Segunda, 24.08.2023En las últimas elecciones, la derecha eligió 6 gobernadores, aunque en lista única podría haber elegido 11. Sus líderes celebraron subir de 1 a 6, pero nadie se hizo […]
Publicada en La Segunda, 24.08.2023Señor Director: En Argentina es tradicional que los parlamentarios aprueben leyes que lesionan a inversionistas extranjeros, que después demandan en […]
Publicada en La Segunda, 24.08.2023«La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla»