Incompetente pero humano
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Publicado en La Segunda, 19.02.2018
Publicado en La Segunda, 19.02.2018
Autor: Rodrigo Pérez de Arce
Señor Director:
La crisis de la Iglesia Católica es una oportunidad para repensar cómo esta institución se organiza, ejerce el poder y desarrolla su misión. Una de las claves para que el catolicismo vuelva a hacer sentido es recuperar la religiosidad popular como base de la vida de fe. Esto por varias razones: primero, desplaza el protagonismo desde la jerarquía hacia los fieles, que hasta ahora han tenido un rol secundario en los asuntos eclesiales; segundo, porque permite incorporar el acervo cultural de la sociedad chilena a las prácticas de la Iglesia. Eso posibilita que la religión se impregne del día a día de las personas, junto con avanzar un adecuado equilibrio en las potestades, lo que evita la excesiva acumulación de poder y la cultura del abuso.
Lo anterior corre para varias de las instituciones que hoy aparecen cuestionadas: Carabineros, partidos políticos y, en general, todas aquellas agrupaciones intermedias entre la persona y el Estado.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
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