Incompetente pero humano
Isabel II de España, hija de Fernando VII, gracias a la derogación de la ley sálica, reinó su país desde […]
Publicado en La Segunda, 22.08.2015
Publicado en La Segunda, 22.08.2015
Señor Director:
A propósito de mi carta "Provincianos", y de la respuesta, quizás sólo al título, de Luis Valentín Ferrada, debo insistir. El progreso de la humanidad, especialmente durante las últimas dos centurias, no tiene paralelo en la historia. Los cambios geopolíticos, demográficos, culturales, económicos, científicos y tecnológicos han puesto al mundo en una dinámica tan desafiante como fascinante.
Mientras, en Chile seguimos atrapados en el pasado, acusando el "pecado original" de nuestra economía y homenajeando, de izquierda a derecha, a redentores de los años setenta. Cuando lo relevante está en las tendencias tecnológicas y metodológicas en educación, nosotros estamos en la gratuidad y en cómo salvar a algunos profesores de dudosa preparación.
Ni hablar de la ausencia en nuestros debates de lo que acontece en el mundo energético, en el Oriente Medio o en los laboratorios petroleros, tan importante y cercano como la estación de bencina de la esquina. Ahora vamos por sistemas de Estado de Bienestar que hace rato, por inadecuados, desmantelaron sus precursores. Y así nos va.
Publicado en La Segunda, 22.08.2015
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