Un Estado para adultos
El lector podrá pensar «aquí viene otra columna de Kaiser criticando al Estado». Y tendría razón, pues desde que comencé […]
Publicada en La Segunda, 22.01.2024
Publicada en La Segunda, 22.01.2024
Autor: Bastián Romero
Señor Director:
La semana pasada, durante su participación en el programa La Mañana de la Corazón de la Radio Corazón, la ministra Camila Vallejo hizo 2 afirmaciones sobre la reforma de pensiones que son engañosas.
Primero, la ministra da a entender que los trabajadores cotizarían 13% de sus ingresos hacia sus cuentas individuales cuando, en realidad, solo sería el 12,1%, ya que el 0,9% restante se destinaría a «solidaridad» intrageneracional. Esa diferencia podría significar una pensión 7% más baja en el futuro para un trabajador de clase media.
Segundo, la ministra afirma que es injusto que a las mujeres se les calcule su pensión mensual considerando más años de vida que a los hombres. Eso no es lo injusto, ya que, en promedio, las mujeres viven 5 años más que los hombres. Lo injusto es que las mujeres estén obligadas a jubilar 5 años antes que los hombres porque eso les significa menores ahorros al final de su etapa laboral. Lo justo sería equiparar la edad de jubilación entre hombres y mujeres, pero la reforma de pensiones propuesta por el gobierno no se menciona al respecto.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
El lector podrá pensar «aquí viene otra columna de Kaiser criticando al Estado». Y tendría razón, pues desde que comencé […]
Publicada en La Segunda, 22.01.2024Me pasé un buen rato escribiendo unos párrafos que explican cómo funciona el Mecanismo de Estabilización de Precios de los […]
Publicada en La Segunda, 22.01.2024Fui al seminario del Diario Financiero donde el invitado estelar era nuestro ministro de Hacienda don Jorge Quiroz, ex columnista […]
Publicada en La Segunda, 22.01.2024«La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla»