Los mal llamados líderes progresistas no luchan por la justicia ni la libertad del pueblo sino por la sucesión en el poder.
La supresión de la libertad económica bajo la excusa de generar igualdad, da paso a la supresión de la libertad política.
«La libertad no se pierde por quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes no son capaces de defenderla»
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