Axel Kaiser las emprende contra “El otro modelo”

Probablemente el valor central de “La tiranía de la igualdad”, el nuevo ensayo de Axel Kaiser (Ediciones El Mercurio, agosto de 2015), radica en que -junto con rebatir los presupuestos centrales del libro “El otro modelo”, de Fernando Atria y autores-, deja de manifiesto tres rasgos que caracterizan hoy a la izquierda chilena, que halla en este texto gran parte de su actual inspiración político-ideológica.

Tanto la compleja situación a la que arrastró el gobierno de Bachelet al país en año y medio de gestión como el desánimo que cunde en el oficialismo pueden conspirar contra la elaboración de una crítica contundente.

El primero: la alternativa que propone la izquierda ante el modelo liberal que ha operado con gran éxito y bemoles innegables en las últimas tres décadas en Chile es promover más estado y también más restricciones a la iniciativa privada. El segundo: el sector terminó por idealizar al estado y los burócratas como sabios rectores para imponer la igualdad social; y el tercero: al ver el futuro en el espejo retrovisor de Chile, la izquierda se tornó reaccionaria: retorna a recetas fallidas del pasado. Esto queda magníficamente ilustrado en la admiración que profesan la presidenta Michelle Bachelet por la extinta RDA, el partido comunista por Cuba y Corea del Norte, y el Movimiento MAS por la Venezuela chavista-madurista, los que no son modelos de desarrollo para ningún alma sensata.

En un estilo diáfano, respaldado por citas que no recargan ni “academizan” su libro, Kaiser nos recuerda que “El otro modelo”, consciente del rechazo al estatismo, elude emplear el término “estatal” para referirse a su modelo, prefiriendo el concepto de “régimen de lo público”. En este sistema, con fuerte incidencia estatal y gran poder de burócratas y líderes políticos, reinarían supuestamente la armonía y la cooperación entre las personas, mientras una redistribución estatal de la riqueza permitiría la igualdad, es decir, transitar, como lo soñó Karl Marx, de la etapa de cada cual según su trabajo a cada cual según sus necesidades.

Kaiser subraya que para la izquierda “le toca al Estado transformarnos en un país rico”, y nos recuerda que en todos los países latinoamericanos, donde el estado es más grande que el chileno, su población es también más pobre. “Y es que el desarrollo no lo crean burócratas ni académicos desde sus oficinas en el palacio de gobierno, sino precisamente las personas persiguiendo sus fines libremente”.

El director ejecutivo de la Fundación para el Progreso (FPP) reconoce que “El otro modelo” “ofrece un marco sistemático y honesto que refleja la visión de mundo de la mayoría de la izquierda no sólo en Chile, sino en toda América Latina”. Agrega que toda su argumentación se ocupa de “justificar una expansión del poder del Estado en orden a igualar a las personas”, un Estado idealizado, intervencionista y represor de la iniciativa de las personas y de su libertad para escoger.

Kaiser advierte que la apuesta estatista de la izquierda en “El otro modelo” conduce al populismo, déficit fiscal y estancamiento económico “por la simple razón de que el prometer beneficios se convierte en el criterio básico para salir reelecto… y los políticos no piensan en el largo plazo ni se ajustan a modelos de equilibrio fiscal en sus decisiones”. Las promesas del programa de Bachelet, muchas de las cuales no podían ser financiadas, como quedó de manifiesto este año, representarían precisamente el riesgo populista y presupuestario de proyectos estatistas.

El autor critica a la derecha y a la centroderecha por haber descuidado durante decenios la batalla de las ideas frente a la izquierda, lo que explicaría la hegemonía ideológica de ésta en Chile. A su juicio, la derecha y la centroderecha se ocuparon de producir, generar trabajo y obtener beneficios a través de su gestión y descuidaron el lado cultural. La izquierda, en cambio, que muestra escasos éxitos económicos en el mundo, sabe tejer mitos, relatos y leyendas que pintan una utopía que ha de construir el Estado bajo la dirección de burócratas y políticos supuestamente iluminados y altruistas.

Supongo que”La tiranía de la igualdad” generará críticas en intelectuales de la Nueva Mayoría, que ven en “El otro modelo” un texto inspirador. Sin embargo, tanto la compleja situación a la que arrastró el gobierno de Bachelet al país en año y medio de gestión como el desánimo que cunde en el oficialismo pueden conspirar contra la elaboración de una crítica contundente.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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