Rumbo perdido
Señor Director:
En carta de ayer, don Rodrigo Echecopar, de Rumbo Colectivo, vuelve a defender las bondades de la multilateralidad internacional en materia tributaria.
Me parece que tiene extraviado el rumbo.
Esa organización estaba en contra de los tratados de libre comercio por lesionar nuestra soberanía, pero ahora defiende un tratado tributario que no tiene beneficio alguno para Chile, pero sí restringe su soberanía.
Trotsky tenía claro que el comunismo tenía que internacionalizarse y conquistar el mundo, porque un sistema que restringe la libertad y el progreso de las personas, hace que ellas escapen a lugares más amistosos con sus libertades.
Por eso el comunismo alemán terminó con un muro en Berlín o los cubanos arrancando, los que pudieron, y presos el resto.
Hoy la izquierda —siguiendo a Piketty et al. — es más sofisticada, pero igualmente tiránica y quiere usar el derecho de los tratados para limitar la libertad de las personas y su riqueza para moverse. ¿Pero qué le interesa a Chile? Hay más riqueza fuera de Chile que dentro; ergo, somos importadores de capital extranjero.
Para atraerlo debemos ser más atractivos que el lugar de origen de esa riqueza y por supuesto que los vecinos.
Esto hizo Irlanda, que atrajo muchas empresas transnacionales con impuestos bajos que han multiplicado su desarrollo.
Eso ha hecho Uruguay, Italia, Portugal o, dentro de EE.UU., Texas y Florida, que ganan riqueza bajando impuestos a costa de California o Nueva York que solo saben de subirlos.
Rumbo Colectivo, al menos en el mes de la patria, podría privilegiar a Chile por sobre los intereses económicos y opresores de la izquierda mundial.
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