Obligar a escuchar, obligar a gestar
El proyecto que propone obligar a escuchar el latido fetal denota cómo el debate es capturado mediante panfletos emocionales. «Escuchar […]
Publicado en El Mercurio, 16.12.2024
Publicado en El Mercurio, 16.12.2024 Señor Director:
Es entendible que la izquierda esté desesperada con mi último libro «Parásitos mentales». Ellos intuyen —no pueden más porque no lo han leído— que demuele parte fundamental de su credo y que, por tanto, constituye un antídoto para evitar la propagación de los patógenos intelectuales que cultiva día a día en las instituciones que ha capturado. De ahí los ataques delirantes hacia mi persona por parte de pseudoacadémicos mediocres dedicados al activismo político.
Por mi parte, seguiré esperando críticas de fondo a los argumentos que presento en el texto, aunque no tengo mucha esperanza de que ello ocurra con gente de izquierda.
Como bien advirtió Ludwig von Mises en su libro «Socialismo», publicado hace ya un siglo: «Marx y Engels jamás trataron de refutar a sus adversarios con argumentos; los denigraron, insultaron, vilipendiaron, calumniaron, y en el uso de estos métodos sus sucesores no son menos expertos. Su polémica ataca siempre a la persona del contrincante y nunca a sus argumentos».
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
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