Inicio » Opinión » La plata ¡es de los «ricos»!
La plata ¡es de los «ricos»! Publicado en El Mercurio, 24.04.2026

La plata ¡es de los «ricos»!

imagen autor Autor: Axel Kaiser

Señor Director:

Lo más alarmante de la actual discusión en torno a la reforma tributaria no es el escandaloso analfabetismo económico de quienes se oponen a ella, sino la premisa sobre la que se funda todo el paradigma del debate: que los «ricos», es decir, dueños de empresas, no tienen un legítimo derecho de propiedad sobre todos los ingresos que generan.

El argumento central para defender la reforma no debería ser utilitarista —menos impuestos=más empleo— sino moral: quien ha creado riqueza tiene un sagrado derecho de propiedad sobre ella que no puede violarse por un supuesto interés colectivo.

Al insistir solo en que lo más relevante es que la reforma no beneficia a los «ricos», los defensores de ella confirman, sin querer, la premisa socialista según la cual es malo ser rico, pues ello reflejaría una injusticia social que debe ser corregida mediante impuestos.

En ese sentido, quienes piensan solo en términos de los grupos favorecidos con la reforma tributaria deberían preguntarse si acaso la confiscación total de la riqueza de los «ricos» con impuestos de 100% se justificaría moralmente si fuera cierto que beneficia al resto de la sociedad.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

ÚLTIMAS OPINIONES

Estudiantes como daño colateral

¿Hasta cuándo vamos a seguir tratando la violencia en nuestros liceos como si fuera una anomalía espontánea? Ya no hablamos […]

Publicado en El Mercurio, 24.04.2026
Estudiantes como daño colateral

Argentina: «todo pasa» y «algo queda»

El futbol tiene mucho de escuela de vida y es un buen retrato de los países. Los argentinos viven el […]

Publicado en El Mercurio, 24.04.2026
Argentina: «todo pasa» y «algo queda»

«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»

Súmate a la FPP