Inicio » Columnas » Cultura democrática vs. tribalismo
Cultura democrática vs. tribalismo Publicado en La segunda, 15.01.2021

Cultura democrática vs. tribalismo

imagen autor Autor: Sascha Hannig

La democracia no sólo se enfrenta a las dictaduras u autoritarismos, sino a la incomprensión del valor y respeto a las instituciones y actitudes, que son pilares fundacionales para la convivencia pacífica en las sociedades. La irrupción de manifestantes pro-Trump en el Capitolio de EE.UU. es solo un ejemplo. Y si algo debe enseñarnos este tipo de ataques contra la institucionalidad es que el compromiso con los valores democráticos va más allá de las posturas políticas personales en cualquier contexto.

En ese sentido, la violencia como mecanismo político no enfrenta a izquierdistas con derechistas, sino que distingue a las personas con criterios democráticos y personas sin criterio de ningún tipo. En un ambiente tan polarizado como el que se vive en las sociedades occidentales, es urgente recordar que la democracia precisamente existe para resolver las diferencias en las sociedades sin recurrir a la violencia o a una postura impuesta por un gobierno autoritario.

¿Qué está pasando? Además de la burocratización y decadencia institucional que Francis Fukuyama describe en su libro 'Political Order and Political Decay', la polarización, la incapacidad de convivencia pacífica y la búsqueda de objetivos políticos mediante la violencia son elementos que contribuyen a que las democracias vayan erosionándose. El tribalismo y la polarización, es decir, la radicalización de las posturas políticas y la búsqueda de 'identidades' para canalizar esos objetivos, han sido descritos por autores como Milan W. Svolik como una de las mayores y más tangibles amenazas a las democracias liberales.

En el reciente caso de los Estados Unidos, dicha 'identidad' se forjó en torno a la personalidad de Trump, a quien se acusa de haber incentivado este acto antidemocrático. Junto a esta existen varias otras tribus, todas con el objetivo (sobre todo) de destruir o minimizar al adversario a cualquier costo, aunque haya que saltarse las reglas del juego.

Para Chile, que viene entrando en un proceso constitucional, es esencial entender la democracia y el rol de los ciudadanos más allá de las elecciones. Es entonces vital que los ciudadanos entiendan que, para consolidar una democracia, es crucial no caer en la polarización ni alejarse de los valores democráticos más esenciales de una democracia liberal.

.

.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

ÚLTIMAS OPINIONES

Estado benefactor: el fin de una ficción

Es curioso que tanta gente seria haya apoyado alguna vez la idea del Estado benefactor, esto es, que se puede […]

Publicado en La segunda, 15.01.2021
Estado benefactor: el fin de una ficción

Los NINI de la Generación Z

Quienes pertenecemos a la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) enfrentamos un momento económico complejo en Chile. Está difícil […]

Publicado en La segunda, 15.01.2021
Los NINI de la Generación Z

Rumbo perdido

Señor Director: En carta de ayer, don Rodrigo Echecopar, de Rumbo Colectivo, vuelve a defender las bondades de la multilateralidad […]

Publicado en La segunda, 15.01.2021
Rumbo perdido

«La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla»

Súmate a la FPP