No estamos frente a una disputa política, un desentendimiento o un rechazo a una medida. Se trata de una crisis política que ha puesto en tensión nuestra propia democracia.
Para reducir desigualdad sin frenar el crecimiento hay tres grandes retos: “Ahorrar e invertir más; impulsar la productividad y la innovación; y una revolución en la educación enfocada en su calidad en todos los niveles”.
«La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla»