Obligar a escuchar, obligar a gestar
El proyecto que propone obligar a escuchar el latido fetal denota cómo el debate es capturado mediante panfletos emocionales. «Escuchar […]
Publicado en La Tercera, 03.04.2020
Publicado en La Tercera, 03.04.2020 El país enfrenta un serio desafío si de querer salir airoso se trata-con el COVID-19 o nuevo coronavirus.
La gestión de la crisis hasta el momento ha sido positiva (basta solo mirar el barrio de Latinoamericano para darse cuenta), pero no es momento de dormirse en los laureles.
Hemos sido testigos de casos de profundos irresponsables, que han violado cuarentenas obligatorias o preventivas y que pululan por espacios públicos indiferentes a lo que pueden provocar. No solo ponen en riesgo su propia vida, sino que también a muchas otras personas de ser contagiadas.
Urge rescatar un valor: la responsabilidad individual. Todo acto produce consecuencias y debemos ser capaces de prever o de anticiparnos a estas. Por ello, resulta tan relevante que la población internalice que el autocuidado, el respeto a las medidas de la autoridad sanitaria y la prevención resultan imprescindibles.
"El precio de la grandeza es la responsabilidad", aseveró el exprimer ministro británico Winston Churchill.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
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