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Yo elijo mis mentiras Publicado en La Segunda, 07.10.2026

Yo elijo mis mentiras

Son interesantes los argumentos para justificar el gasto, año tras año, de cuarenta millones de dólares para mantener el programa «Yo elijo mi PC». Dicen que las ceremonias de entrega son importantes. ¡Inolvidables! Los alcaldes las gozan, dicen, y los niños, ¡para qué decir! Bueno, obvio, todos recordamos la Navidad, pero el Estado no tiene que fabricar Navidades artificiales, menos en beneficio de los alcaldes. ¿Regalemos entonces un auto por comuna al año? Serían cuatro millones de dólares. Harto menos. Imaginen el show. O, mejor, gastemos lo mismo, y sorteamos diez autos por comuna: 40 millones de dólares. Imaginen lo bonito e importante que sería para las familias beneficiadas. Y aparecerían más cuentos justificatorios: que le cambió la vida a tantas personas, que pudieron ir en familia a conocer el mar, que armaron su pyme, etc. Porque, ojo, esos son los argumentos casuísticos que han estado dando. A mí un computador me dio la oportunidad de conocer la Encarta, dijo uno, lo que le cambió su vida. ¿Qué es eso? ¡La Encarta! ¡En 1997, o 98! Es todo un chiste.

«La izquierda es la más espantada. Qué atroz, ¡la derecha elimina "derechos sociales"! No les importa la gente, son malulos, vienen del infierno. A estos izquierdistas, oh sorpresa, se les olvidó que ellos mismos querían recortar este programa hace exactos doce meses. ¿Cómo tan farsantes?»

Está demostrado que regalar esos computadores no sirve, no mejoran aprendizajes y no «acortan la brecha digital». Además, miles quedan en bodegas, se pierden o se entregan sin seguir los mandatos. Todo documentado. Es obvio que hay que dejar de entregarlos para priorizar otros gastos, más aún en estos tiempos de estrechez —son todos tiempos de estrechez, en todo caso—. Sin embargo, aparecen como siempre los santos, que se preocupan por los demás, por los pobres, de derecha y de izquierda. Y la izquierda, obvio, es buena persona per se y, por lo tanto, la más espantada. Qué atroz, ¡la derecha elimina «derechos sociales»! No les importa la gente, son malulos, vienen del infierno. A estos izquierdistas, oh sorpresa, se les olvidó que ellos mismos querían recortar este programa hace exactos doce meses. ¿Cómo tan farsantes?

Yo mismo tuve que defender este programa en la radio. No era para mantenerlo, sino porque, si lo querían achicar, o cerrar, que estaba bien, que fuese justo: para todos. Porque lo estaban achicando de manera discriminatoria. Le querían quitar el «derecho social» solo a algunos niños, independientemente de si eran pobres, ricos, letrados o digitalizados. Si el niño era pobre, que no le llegara computador no importaba. Si el niño tenía computador, tampoco: démosle otro. La izquierda iba a entregar esos computadores solo si ese niño iba a un colegio municipal. Pero si iba a un subvencionado, y lo necesitaba, no. Es decir, lo mismo de siempre: discriminar para obtener poder, y así manipular y controlar. Tal cual lo hicieron con las universidades. ¿Los niños, los jóvenes? No importan. Discriminar para acrecentar el control y poder del Estado, esta vez, del mundo municipal. Qué novedad.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

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