De la mano de Dios a la zurda de Messi
Escribo desde Buenos Aires, después de ver en esta ciudad el triunfo de la selección argentina sobre Inglaterra. Una victoria […]
Publicado en El Mercurio, 25.10.2015
Publicado en El Mercurio, 25.10.2015 Señor Director:
Termino mi discusión sobre Trump señalando que no deja de ser sorprendente la incapacidad de mucha gente a reconocer nada bueno en su gestión. No hace falta repetir cien veces que el proteccionismo comercial es malo, pues yo mismo he condenado esta irracional política de Trump —y otras potencias— múltiples veces.
Sobre la libertad de expresión, no basta con refugiarse en la crítica unilateral de una asociación de prensa sesgada para negar que Biden presionó y amenazó a plataformas digitales para censurar información de cara al público americano por razones políticas, algo que Trump no ha hecho. Esto, sin mencionar el hecho de que ha sido su partido, y no el de Trump, el principal promotor de la infame y totalitaria «cultura de la cancelación».
Por último, no hay dudas de que el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado es totalmente merecido, algo que también sostengo hace años. Es más, dando una lección de que se puede hacer análisis diferenciados, ella misma dedicó el premio a Trump por su «apoyo decisivo a la causa venezolana».
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
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