Una abstracción fantasmal
El debate en torno al uso de los llamados bots tiene un trasfondo que hay que asumir con claridad: el […]
Publicado en El Mercurio, 30.01.2022
Publicado en El Mercurio, 30.01.2022
Autor: Axel Kaiser
Señor Director:
A propósito de las cuarentenas implementadas en Chile frente a la pandemia —aun en contra de evidencia que tempranamente señalaba su inutilidad y enormes costos—, un meta análisis de diversos estudios publicado este mes por el Centro de Economía Aplicada de la Universidad John Hopkins ha llegado a la siguiente conclusión: 'La evidencia no confirma que los confinamientos tienen un efecto significativo en la reducción de la mortalidad por covid-19. El efecto es poco o nada… las cuarentenas durante la fase inicial de la pandemia de covid-19 han tenido efectos devastadores. Ellos han contribuido a reducir la actividad económica, aumentar el desempleo, reducir la escolaridad, causar disturbios políticos, contribuyendo a la violencia doméstica y socavando la democracia liberal. Estos costos para la sociedad deben compararse con los beneficios de las cuarentenas, que nuestro meta análisis ha mostrado son marginales en el mejor de los casos. Tal cálculo estándar de costo-beneficio lleva a una conclusión sólida: las cuarentenas deben rechazarse de plano como un instrumento de política pandémica'.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
El debate en torno al uso de los llamados bots tiene un trasfondo que hay que asumir con claridad: el […]
Publicado en El Mercurio, 30.01.2022Señor Director: Los ministros del TC cambian de opinión después de adoptado un acuerdo contra un texto expreso legal. Los […]
Publicado en El Mercurio, 30.01.2022Señor Director: En Estados Unidos, una mujer asesina a sus tres hijos y recibe un millón de dólares en donaciones, […]
Publicado en El Mercurio, 30.01.2022«La libertad no es un regalo de Dios,
sino una conquista humana»