¡Allons Enfants de la Patrie!
Nunca pensaron en Francia que los jóvenes, al son de La Marsellesa, iban a quemar sus ciudades y saquear y […]
Publicado en El Mercurio de Valparaíso, 01.07.2025
Publicado en El Mercurio de Valparaíso, 01.07.2025
La victoria de Jeannette Jara no es un triunfo cualquiera. Es el ascenso de una militante que, desde los 14 años, ha defendido las ideas del Partido Comunista (PC), colectividad que sustenta su proyecto político en las doctrinas de Marx y Lenin.
Esto implica no sólo la justificación de la dictadura del proletariado y la violencia como instrumento político, sino también la defensa de regímenes autoritarios como los de Cuba, Venezuela y Nicaragua. No es coincidencia que Jara evite calificar de dictadura al régimen de Díaz-Canel. Por más que intente moderar su discurso, no puede borrar tres décadas de militancia y compromiso ideológico, pues su trayectoria habla más fuerte que sus palabras recientes.
En momentos decisivos, no bastan el carisma ni las promesas. Lo que está en juego es el tipo de país que queremos construir: uno basado en la libertad, el respeto y la prosperidad, o uno anclado en la revolución permanente, el conflicto social y la dependencia del Estado.
La elección de noviembre será mucho más que un voto: será una definición de futuro.
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
Nunca pensaron en Francia que los jóvenes, al son de La Marsellesa, iban a quemar sus ciudades y saquear y […]
Publicado en El Mercurio de Valparaíso, 01.07.2025«La jugada para sacar al senador Pedro Araya de la comisión de Constitución es un claro ejemplo de que las […]
Publicado en El Mercurio de Valparaíso, 01.07.2025Señor Director: Nadie puede salirse de la manada, porque la regulación castiga al que se aleja del promedio. La manada […]
Publicado en El Mercurio de Valparaíso, 01.07.2025«La libertad es un derecho humano fundamental,
sin él no hay vida digna»