Soñábamos con una Convención Constituyente de juristas y ciudadanos de excepción, pero de esos elegimos pocos. En cambio impostores, diletantes y charlatanes elegimos varios. Nos faltará vida para arrepentirnos de ese error. Ojalá no lo repitamos con la presidencia.
La novela de Dickens “Historia de dos ciudades” (libro que descubrí de niño en la biblioteca de mi abuelo), transcurre entre la pacífica vida en la reformista Londres y la violenta vida en la revolucionaria Paris.
He seguido las propuestas de Gabriel Boric y vi a Nicolás Grau, su jefe programático, en el CEP. Es admirable el desenfado y elocuencia con que expresan malas ideas.
He estado en contra de los tres retiros y por supuesto retiré el primero. Evité que me lo robe la política, lo ahorré (pero si se vienen los impuestos al patrimonio lo gastaré)
Para el comunismo hay una verdad, un partido y un camino para lograrla. Por eso los que cambian de opinión son traidores.
Las democracias tampoco se libran de los mentirosos. La gracia, sin embargo, es que en ellas existe prensa libre que investiga, indaga y revela.
Se cumplieron 10 años desde el accidente de Juan Fernández. Ahí murió un grupo variopinto de chilenos con distintos apellidos: Camiroaga, Correa, Fernández, Arnolds…
La gente olvida o desconoce que la propiedad no es el privilegio de unos pocos sino que la piedra sobre la que se edifica la libertad de todos.
Cuando niño me preguntaba por qué en Chile éramos tan pobres si teníamos más superficie que Francia y más recursos naturales que Alemania. Fui a Argentina el año 1978 y me pareció estar en otra galaxia. Ahora, cuando voy parece detenida en el tiempo. ¿Qué pasa que hay países que avanzan y otros que retroceden?
Qué buena frase la de Boric, de que “no le teman a la juventud”. He conocido mucha gente joven de inteligencia superior, pero no he conocido al que le daría la Presidencia de la República a los 35 años.
La derecha tiene un ideario simple. Se llama creer en las personas, en su responsabilidad, propiedad y libertad y desconfiar del poder: del Estado, del partido o del líder.
Es importante que frente a cada regla los convencionales se pregunten: ¿Esto me favorece a mí o favorece el poder de la política? Si favorece el poder de la política sobre sus vidas, propiedad y libertad, pregúntense si es eso lo que quieren.
"Esta izquierda tan arrogante como ignorante proviene de la elite académica, política y de ONG's"
Chile está cansado de esforzarse y cree que lo merece todo y gratis. Nos hemos acostumbrado tanto a una economía libre, con promociones de todo tipo, que ya no reconocemos una oferta seria de una chanta, confundimos al casanova lujurioso con el pretendiente honesto.
Los tratados internacionales limitan nuestra soberanía nacional a cambio de ampliar nuestros derechos internacionales. Violarlos impunemente debe ser perseguido pecuniariamente por el CDE, cuya misión primordial es proteger el patrimonio fiscal.
Voté Rechazo, porque siempre he creído en la institucionalidad y corresponde al Congreso la potestad constituyente.
Ojalá los constituyentes no se olviden de lo que nos une y no se dejen llevar por lo que nos desune. Así construiremos ese hogar común que se merecen todos los chilenos.
Si usted aprecia el esfuerzo personal, quiere vivir de su trabajo, cumple con la ley, se mete en sus propios asuntos sin decirle al prójimo cómo vivir su vida, sabe que no hay fiesta sin resaca, y es escéptico de que la buena política lo ayude mucho -pero tiene certeza de que la mala le puede arruinar su vida-, levántese y vote.
Estamos en una crisis política, qué duda cabe. Pero no es la peor de nuestra historia. Ni es terminal (…) Tenemos buenas razones para estar preocupados. Pero eso debe movernos a la acción y no a la depresión.
Si usted es candidato a constituyente es bueno que estudie y se informe bien sobre cada regla en la Constitución, para que comprenda cuál es la experiencia que la avala, la razón que la justifica y el riesgo que busca evitar.
«La libertad no es un regalo de Dios,
sino una conquista humana»