Si se concibe un programa que reemplace la búsqueda de una igualdad imposible por uno en que todos progresen en mayor o menor medida, podrán primar entonces anhelos compartidos y un mejor clima país.
La reforma tributaria del 2014 entra en plena vigencia este año, coincidiendo con la elección presidencial y parlamentaria. Una oportunidad para plantear propuestas correctivas.
¡No olvidemos que todos somos inmigrantes y que la inmigración es beneficiosa! ¡Muy beneficiosa!
Ahora con guitarra, el Presidente Trump tiene que abocarse a atacar el principal problema que los norteamericanos tienen: su crónica falta de crecimiento.
Si queremos salir del atolladero, el mejor camino es aumentar nuestro crecimiento, de modo que disminuya la relación deuda/producto. Y para crecer debemos conseguir mejoras en productividad.
Lo realmente importante son instituciones, reglas del juego y reformas estructurales que protejan las mejoras de productividad y eficiencia.
«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»