Los resultados del Simce de 4° básico y 2° medio han evidenciado aún más el terremoto educacional que estamos viviendo, y del cual muchos hemos venido advirtiendo desde hace tiempo. Al ver que cerca del 32% de quienes rindieron la prueba de 4° básico tienen un nivel de lectura insuficiente, y no llegan al nivel elemental, nos parece claro que el enfoque del ministro de Educación debe estar en mejorar el aprendizaje de esta habilidad básica en los establecimientos educacionales, más que en promover la agenda de la ESI. Algo similar ocurre con matemáticas.
La enseñanza básica es el momento donde nuestros jóvenes aprenden a aprender, y una respuesta tardía significa una condena de nuestras futuras generaciones a una mayor desigualdad y una mayor dependencia del Estado. Hoy la prioridad del gobierno debe ser la educación y la recuperación de aprendizajes. ¿Cuál es el plan?
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