En este intercambio con Guillermo Larraín ha quedado claro: 1. Que el capitalismo, con la creación de riqueza que permite, es la condición necesaria para cualquier redistribución posterior de manos de un 'Estado benefactor' y no al revés...
En materias de orden público-económico debemos promover una nueva Constitución que sepa encapsular los ideales liberales y modernizadores de un progresismo responsable.
Si bien, el Acuerdo del 15 de noviembre de 2019 fue el inicio del proceso constituyente ahora en curso, también fue el fin de una batalla cultural.
n carta de ayer, Guillermo Larraín señala que el Estado benefactor sería una 'condición habilitante' del capitalismo.
Este sábado venció el plazo establecido por el Servel para que renuncien las autoridades que deseen competir por un cargo de las elecciones populares del próximo año.
No hay que ser un experto en politica para notar la clara incomodidad de la oposición con el protagonismo de Pamela Jiles como la diva del Congreso.
Las constituciones 'son cadenas con las que los hombres se atan en sus momentos cuerdos para no morir por una mano suicida en el día de su frenesí.
…se deben hacer grandes esfuerzos por transformar el discurso público imperante en Chile, cuya hostilidad hacia los valores de mercado es evidente, por ejemplo, en la obsesión redistributiva y el ataque y desprestigio sistemático del rol de los empresarios…'.
La existencia de un plebiscito antes del proceso constituyente no es tan corriente en la experiencia comparada, máxime si lo contrastamos con el masivo uso de este mecanismo para efectos de ratificar una nueva constitución.
La expresión del título es del recientemente fallecido profesor de Yale, Harold Bloom, quien la utilizó para referirse a un grupo de pensadores de inspiración marxista que buscaban promover una actitud de odio en contra de la excelencia en la literatura occidental.
Los resultados de la encuesta '¿Qué piensas de la corrupción en Chile?' realizada por la Contraloría General de la República deben interpretarse como una campanada de alerta sobre el futuro del prestigio institucional de nuestro país.
A nadie debería sorprenderle la propuesta de cambio de quórums constituyentes realizado por el PC.
Uno de los aspectos sociológicos más interesantes del fenómeno Donald Trump ha sido la forma en que las élites de izquierda y derecha se han relacionado con su figura.
Ahora que iniciamos un proceso constituyente, hay quienes han sostenido que es tiempo de conversar acerca del tipo de Carta Fundamental que queremos.
Por el reportaje de Informe Especial pudimos concluir que parlamentarios muy dados a ver la paja en el ojo ajeno no solo eran incapaces de advertir la viga en el propio, tampoco notaron el techo, el piso y las paredes.
La contundente aprobación en la Cámara de la segunda disposición transitoria para un nuevo retiro de los fondos de pensión...
¡Qué ridículo es ser generoso con los bienes ajenos! Así cualquiera. Todos queremos una sociedad más empática y colaborativa, pero esto no se logrará por medio de falsos profetas de la igualdad.
Ante la elección de convencionales constituyentes, diversos sondeos de opinión sugieren una preferencia preliminar de la ciudadanía por figuras que provengan desde fuera de los partidos políticos, ya sean expertos o personajes de la televisión.
Siempre me identifiqué con esa frase de Quino que decía que si errar era humano, en humanidad no le ganaba nadie.
Lo que han hecho estos dos economistas y académicos de la Universidad de Stanford, ganadores del Premio 2020, es contribuir a la economía práctica ayudando a que los Gobiernos puedan diseñar mejores licitaciones públicas.
«La libertad es un derecho humano fundamental,
sin él no hay vida digna»