Inicio » Democracia liberal » La falsa obsesión por el relato
La falsa obsesión por el relato Publicado en La Segunda, 27.01.2016

La falsa obsesión por el relato

En varias ocasiones se ha mencionado la pobreza de la derecha en cuanto a ideas. Se mencionó su temor a la ideología —clara señal de un marxismo invertido—, la obsesión por la mercadotecnia, la seguridad sobre la existencia de su ideario (el que, hasta ahora, nadie ha visto) y la insistencia por intentar cuadrar el circulo, "llamando al orden" al único grupo de intelectuales que intenta nutrirlos. Esos intelectuales, dicen los políticos, deberían dejar sus críticas y plegarse a la marcha "del sector". Como siempre, el poder tratando de maniatar al pensamiento crítico.
 
Lo más interesante de esta pirotecnia marquetera es su disociación respecto del llamado "relato". Cosa extraña, puesto que el mercadeo es un relato que busca resaltar las bondades del producto. Entonces ¿qué vende hoy la derecha? ¿Qué vende Chile Vamos?
 
Ejemplifiquemos un poco con los nombres. El gobierno de turno es el de la Nueva Mayoría. He ahí un nombre muy interesante, muy político. Uno que no esconde su intención hegemónica e ideológica. Lo interesante del nombre es que servía como amenaza velada. No sólo implicaba la inclusión del Partido Comunista, sino que advertía al velasquismo que los equilibrios internos habían cambiado. Después de eso, vino la idea de la retroexcavadora.
 
Chile Vamos, en cambio, tiene poco de cualquier cosa. No hay en él un juego politico que nos llame a la épica. Suena más bien como un llamado de auxilio, el grito desesperado de un Napoleón derrotado a su tropa. Los otros elementos son típicos de la derecha. Incluir la palabra Chile es el llamado conservador a los espíritus de la patria, pero también es la clásica alusión a esa supuesta mayoría silenciosa que ellos creen representar. Para sentirse mayoría, recurren a la identificación nacional.
 
Lo que deberla escandalizar realmente es la posición de los líderes de Chile Vamos. Todos ellos coinciden en que no es una coalición meramente electoral, pero también creen que recién ahora hay que empezar a construir el relato. Esa falsa obsesión lo dice todo: si no se reunieron por un relato común sobre la situación del país, lo único que queda pensar es que lo hicieron por los votos. ¿Qué significa entonces el nombre de esta coalición?

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

ÚLTIMAS OPINIONES

¡Allons Enfants de la Patrie!

Nunca pensaron en Francia que los jóvenes, al son de La Marsellesa, iban a quemar sus ciudades y saquear y […]

Publicado en La Segunda, 27.01.2016
¡Allons Enfants de la Patrie!

Araya, el castigado

«La jugada para sacar al senador Pedro Araya de la comisión de Constitución es un claro ejemplo de que las […]

Publicado en La Segunda, 27.01.2016
Araya, el castigado

AFPs: efecto manada y colusión

Señor Director: Nadie puede salirse de la manada, porque la regulación castiga al que se aleja del promedio. La manada […]

Publicado en La Segunda, 27.01.2016
AFPs: efecto manada y colusión

«El progreso es imposible sin cambio, y aquellos
que no pueden cambiar sus mentes,
no pueden cambiar nada»

Súmate a la FPP