El efecto cobra
En el Raj Británico en India, los ingleses estaban hasta la coronilla de las culebras venenosas y pusieron una recompensa […]
Autor: José Luis Trevia
Evuelo ha causado la presentación de la acusación constitucional contra la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Silvana Donoso, a raíz de la libertad condicional de Hugo Bustamante.
El problema que subyace a esta vorágine punitiva, es que la Constitución y las leyes ya establecen mecanismos para impugnar resoluciones judiciales -por medio de recursos- y la Corte Suprema posee superintendencia correccional y directiva respecto de todos los tribunales (en especial de los propios magistrados).
Si cada vez que existe un fallo polémico que cause revuelo, y no se ajuste a lo que el poder Ejecutivo o el Legislativo consideren correcto, amenazando con ejercer acusaciones constitucionales a los jueces, habremos sepultado la independencia del poder judicial -algo inaceptable en un Estado de Derecho-.
Como señaló el Colegio de Abogados en una declaración unánime: "Confiamos que un Poder Judicial independiente y jueces imparciales, dictando resoluciones fundadas, permitirán prontamente castigar, en forma racional y justa, a quienes realicen conductas que atenten en contra de nuestros niños/as y mujeres".
Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.
En el Raj Británico en India, los ingleses estaban hasta la coronilla de las culebras venenosas y pusieron una recompensa […]
Señor Director: Don Mario Waissbluth dice que en las cuatro comunas los mayores de 65 años celebrarán con coñac y […]
Señor Director: Lo más alarmante de la actual discusión en torno a la reforma tributaria no es el escandaloso analfabetismo […]
«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»