Como consecuencia, el realismo por el que abogamos los liberales está condenado a ser sacrificado una y otra vez en nombre de una gran idea y a encontrar algo de defensa recién cuando el utopismo de la izquierda amenaza con arrasar absolutamente todo a su paso.
Leer más«El progreso no es una bendición ininterrumpida.
A menudo viene con sacrificios y luchas»