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El Mercurio | Axel Kaiser, sobre anuncio del Gobierno por aborto: «Se toca un nervio que paraliza la confluencia política en la oposición» Publicado en El Mercurio, 07.06.2024

El Mercurio | Axel Kaiser, sobre anuncio del Gobierno por aborto: «Se toca un nervio que paraliza la confluencia política en la oposición»

imagen autor Autor: Axel Kaiser

«Decepcionó a todo el mundo, menos tal vez al núcleo más duro», comienza el abogado y economista Axel Kaiser su evaluación respecto de la Cuenta Pública del Presidente Gabriel Boric. Dice que solo a ese grupo de apoyo «le tiró algunas ideas típicas, simbólicas, que le importan a ellos, como lo del aborto», e insiste en que «no fue una rendición de Cuenta Pública», sino más bien «una defensa de ideas de ideología y un planteamiento bastante soberbio, me parece a mí, de lo que ha sido bueno, cuando ha sido un fracaso completo, porque no hay nada que el Gobierno haya hecho bien. Y eso no es algo que se diga desde el punto de vista partisano, es que objetivamente no han hecho nada bien. Es más, yo diría que todo lo han hecho mal», y menciona como ejemplos las áreas de Educación, Salud, Seguridad, Migración y Economía.
«Es más de lo mismo: un grupo de jóvenes que nunca ha trabajado en su vida y no les interesa tampoco trabajar a la mayoría de ellos, y que llegó mintiendo, está gobernando mintiendo y se va a ir mintiendo», sostiene.

«Es más de lo mismo: un grupo de jóvenes que nunca ha trabajado en su vida y no les interesa tampoco trabajar a la mayoría de ellos, y que llegó mintiendo, está gobernando mintiendo y se va a ir mintiendo».

Frente a ese panorama, ¿cómo ve lo que resta de gobierno?
Estamos todos esperando que haya un cambio de gobierno para que por lo menos el nivel de deterioro sea más bajo y el ritmo del deterioro, por lo menos con un gobierno de Chile Vamos, me parece a mí que va a ser casi imposible, pero van a hacer el mejor esfuerzo por administrar el país de manera razonable, o sea, no hay nada más que podamos esperar de este Gobierno.

Respecto de la agenda valórica, ¿cuál cree que es el objetivo del Gobierno al plantearlo en este momento?
Bueno, es que siempre hacen lo mismo: tiran el tema del aborto y la eutanasia a la oposición para dividirla, y eso es lo que todos sabemos que está en juego ahí, como en la oposición hay sectores a favor de un aborto más libre y otros en contra del aborto. Entonces, se toca un nervio que de alguna manera paraliza la confluencia política en la oposición, porque también desafortunadamente me parece que muchas veces la derecha y la centroderecha no son capaces de sobreponerse a las pasiones que desata el tema del aborto, para entender el juego político que hay detrás.

«Galvanizar a su base de apoyo”

¿Y ve viable que un proyecto de ley de aborto pueda discutirse y aprobarse?
Yo creo que buscan galvanizar a su base de apoyo, por un lado, y dividir a la oposición, por otro, y acercar a sectores más de centro, los que tal vez están desencantados con el Gobierno y con la izquierda en general, que son más liberales en temas valóricos, esperando que eso les dé fuerza para las elecciones de este año y especialmente del próximo. Y lo hacen ahora porque habría sido muy tarde plantearlo el próximo año.

¿Y cuáles son los bordes que tiene usted respecto del tema del aborto? (en 2015 dijo que «debiera ser absolutamente abierto, sin causal específica. Sin discriminar nada: es la libertad de la mujer. Si hay que poner límites, los límites son arbitrarios, lo sé: a los ocho meses. Sí soy contrario al aborto a los ocho meses, ahí estamos hablando de una persona humana»).
Lo he dicho muchas veces, que soy contrario al aborto como acto personal. Creo que tenemos que hacer todo lo posible para desincentivar el aborto y para fomentar que las mujeres tengan hijos... (Hay que) entender que el aborto es una tragedia, que no es algo que haya que celebrar, que no es deseable y que tampoco es moralmente bueno. Y en consecuencia, debe haber un consenso en torno a promover y celebrar la vida.
Dicho esto, hay circunstancias en las cuales entre un período muy limitado de tiempo me parece que no es razonable sancionar penalmente a una mujer que aborta, pero no por eso yo voy a hacer políticas públicas desde el Estado para fomentar el aborto ni para financiarlo, ni tampoco voy a considerar que está bien desde un punto de vista moral. Pero no me parece que dentro de un período de tiempo limitado, pueden ser ocho semanas, por ejemplo, haya que castigar con penas de cárcel a una mujer que aborta en el médico (…); en cierto sentido, todas las partes tienen algo de razón.

Pero en sus declaraciones antiguas (al diario La Segunda, en 2015) respecto del aborto, usted planteaba que el aborto debiese ser «absolutamente abierto». En ese sentido, hoy su postura parece más moderada…
No recuerdo dónde dije eso para serte franco, pero siempre he pensado —entendiendo que hay circunstancias que pueden matizar esta afirmación— que el aborto es moralmente malo. Siempre lo he pensado (…). Desde ese punto de vista, yo mantengo mi posición de siempre, pero yo soy más enfático todavía en recalcar que no es un acto positivo ni moralmente neutro, ni algo que debamos celebrar como sociedad.
Pero es un tópico complejo y no es un tema en el que yo participe activamente, porque no es de los temas que a mí más me importan.

El Presidente de Argentina, Javier Milei, siempre se ha declarado contrario al aborto y como a usted lo vinculan en términos de ideario con él, ¿siente que es un tema donde coinciden o hay más bien diferencias?
Creo que en la sustancia estamos de acuerdo, desde el punto de vista que haya una cultura de la vida, que celebre la maternidad, la promueva y la apoye, y no una en que el nacimiento de un niño sea visto como una tragedia. Y en eso estamos totalmente de acuerdo (…). Y desde el punto de vista de la regulación, no estoy tan seguro de lo que plantea, tendría que hablarlo con él para saber si es partidario de penalizarlo. (…) Yo creo que se puede haber algún matiz de diferencia con él, que no es menor, pero en esencia a mí me preocupa la vida y en eso estamos totalmente alineados.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.

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