El problema es que la política, es decir, aquel arte que, con responsabilidad, tiene el rol de escoger cómo y por dónde debemos avanzar, hoy solo está decidiendo sobre la base del vaivén emocional de las masas, de las redes sociales y del que grita más fuerte.
Leer más«El progreso es imposible sin cambio, y aquellos
que no pueden cambiar sus mentes,
no pueden cambiar nada»