“Yo no digo que no haya nada de redistribución. Lo que digo es que la prioridad tiene que ser la creación de riqueza”

El Economista Callejero se llama su nuevo libro, que está liderando las ventas de los libros de no ficción y con el que intenta de manera simple enseñar economía para que la gente ‘no se deje engañar por discursos populistas, demagógicos y por ideologías que plantean promesas de mundos mejores que son imposibles de cumplir’, dice. En la antesala del balotaje presidencial, advierte: ‘Si Boric gana, el alma más extrema de la izquierda va a terminar dominando el gobierno. Tengo pocas dudas’.

La alfabetización económica es fundamental para tener una ciudadanía que no se deje engañar por discursos populistas, demagógicos y por ideologías que plantean promesas de mundos mejores que son imposibles de cumplir y terminan convirtiendo la realidad en un infierno’.

La frase es de Axel Kaiser, abogado y doctor en filosofía de la U. de Heidelberg, y resume las motivaciones que lo llevaron a escribir El Economista Callejero, un trabajo que se ha convertido en un súper ventas y que se ubicó en el número uno en la lista de no ficción durante las últimas dos semanas. En 15 capítulos (lecciones) en las que aborda temas como impuestos, precios, ofertas, demanda o inflación, por nombrar algunos tópicos, el libro de Ediciones El Mercurio busca enseñar de economía a personas comunes, con palabras simples, y con ejemplos cotidianos, convencido el intelectual de que puede ser una contención a la manipulación demagógica que existe en torno a un tema clave para la subsistencia: los recursos. ‘Si la gente entendiera economía un poco más, nos ahorraríamos muchísimos problemas. Ese es el objetivo del libro’, señala. Y añade: ‘Si existieran conocimientos económicos elementales como los que planteo en el libro y que fueran compartidos por sectores mayoritarios de la población, yo creo que una persona como Boric no tendría ninguna posibilidad de llegar a ser Presidente en Chile, ninguna. Ahora, este no es problema solo de Chile, quiero dejarlo claro’, puntualiza.

Kaiser estima que hay un déficit que los economistas tradicionales no han cubierto, pues se quedan en la discusión de alto nivel académico. Por ende, no tienen arraigo en la opinión pública, y nadie entiende de lo que hablan. Kaiser estima que eso funcionaba cuando había un sistema en que se les había confiado a los técnicos la solución de los problemas económicos. ‘Pero eso ya se acabó, ese consenso ya no existe en Chile’, plantea, por lo que ve urgencia en educar a la ciudadanía y de informarla si se quiere tener buenas políticas públicas.

—Usted habla del abuso de la redistribución. ¿Qué rol le asigna a la necesidad de cohesión social y de satisfacer derechos sociales que ayuden a legitimar el sistema y que no dejen atrás a personas que han tenido menos oportunidades?

‘Esa pregunta contiene una premisa que yo no comparto: que el Estado es el encargado de construir legitimidad social, a través de la redistribución de riqueza, y yo creo que eso no es así. El Estado lo que puede hacer es destruir la cohesión social, en la medida en que: uno, sus representantes endilgan discursos de redistribución agresivos de lucha de clases —lo que ha venido pasando en Chile—, y fomentan todo tipo de odiosidades sociales; y dos, en la medida en que esas mismas políticas que terminan aplicando para incrementar su poder —porque no nos equivoquemos, es para eso—, destruyen las bases de la prosperidad general, que es lo que nos ha pasado en Chile. Al destruir la prosperidad general tienes mucho más problemas que si no hubieras adoptado esas medidas’.

‘Si hubiera racionalidad para aplicar ciertas políticas públicas de apoyo a determinados grupos focalizado, puedes tener algún efecto positivo. Pero son marginales en relación al efecto positivo que tiene el crecimiento económico. La gran disminución de la pobreza en Chile y el aumento de la movilidad social, se produce gracias al desarrollo económico. Si no tienes desarrollo económico no puedes distribuir nada, porque todo lo que el Estado entrega se lo tiene que quitar a alguien que lo produce. Yo creo que un Estado muy limitado que cumpla ejemplarmente el rol de seguridad pública —protección de derechos fundamentales, la vida, la libertad, la propiedad—, es la llave maestra del progreso económico social. Los seres humanos crean la prosperidad, no fueron los estados lo que generaron la revolución industrial y lograron multiplicar por 30 el ingreso per cápita del mundo en 150 años en los países avanzados. Son tres generaciones’.

—¿Qué respuesta se le da a la generación actual? Cuando las problemáticas se solucionan en generaciones, hay muchos que quedan en el camino.

‘No. En Chile en una generación pasamos de ser uno de los países con más pobreza en A. Latina al con menos pobreza’.

—¿No le asigna ninguna importancia a la redistribución?

‘La redistribución de riqueza en Chile tiene a lo sumo un 20% de impacto en reducción de pobreza, el resto es crecimiento económico. Y la pregunta es ¿si hubiéramos tenido menos redistribución y esta no hubiera seguido creciendo, y en lugar de eso nos hubiéramos enfocado en reformas de productividad, estaríamos peor que habiendo tenido solo redistribución? Es obvio que no. Si ahora estamos volviendo atrás, es porque se nos está pasando la mano con el tamaño del Estado y la redistribución. Si Boric llega a la presidencia y logra implementar su programa de gobierno —que ahora está diciendo que no lo va a implementar—, la pobreza va a aumentar mucho más. Es obvio. Mire a Argentina, tiene un 50% de pobreza y es un país más rico que Chile. ¿Por qué? Porque el Estado, los políticos, el aparato burocrático es gigantesco, y ahora tienen 50% de inflación. El Estado, de tanto redistribuir, se quedó sin plata, tuvo que endeudarse, inflacionar y devaluar la moneda. Si esto lo vimos en Chile muchas veces en el pasado, no es nuevo. Nosotros venimos de la misma historia desastrosa’.

—Por 30 años en Chile hubo un modelo económico de libre mercado y sin embargo tuvimos el estallido…

‘Pero eso es porque se empezó a destruir el modelo. La gente tiene un diagnóstico totalmente equivocado. Hubo algunos que dijimos durante Bachelet 2, que con sus reformas iba a trancar el desarrollo económico de Chile y que eso iba a tener consecuencias muy negativas para la estabilidad social. Con Bachelet el crecimiento cayó, los salarios reales dejaron de crecer. Ahí tiene la fórmula. Si cuando a la gente le está yendo bien, es mucho menos probable que se produzca una crisis así. Yo no digo que no haya nada de redistribución. Lo que digo es que la prioridad número uno tiene que ser la creación de riqueza y fomentar incentivos para producir lo más posible’.

—¿Qué tipo de prestaciones estatales?

‘Es mejor tener un impuesto negativo a la renta. Suplementar el ingreso de ciertos grupos, de manera tal que no desincentive el trabajo, progresivo. Prefiero mucho más transferencia directa a la gente y nos ahorramos toda la burocracia, la corrupción política, los operadores de los dos lados, la plata le llega a la gente y no destruyes el incentivo a trabajar. Un Estado muy pequeño que haga buenas transferencias y que estén bien puestos los incentivos’.

‘No le creo nada a Boric en la moderación de su programa’

De cara al balotaje, Axel Kaiser cree que será la economía y el orden público los temas que marquen esta elección, junto con algo de los temas valóricos. ‘Lo que a la gente la tienen angustiada realmente son las perspectivas económicas —trabajo, ingreso, salario—, y delincuencia, terrorismo, desorden y caos’, dice.

—Con el apoyo que ha tenido Boric del mundo ex Concertación, ¿está desequilibrando la balanza en su favor?

‘Son señales que lo ayudan. No sé si le va a alcanzar para ganar, pero son señales en una dirección correcta. Ahora, yo no las creo. No le creo nada a Boric en la moderación de su programa. Por un lado da esa señal y por otra el PC está diciendo ‘el programa lo vamos a imponer nosotros’. ¿A quién le creemos? Creo que la capacidad del PC de imponerse es mucho más grande, que la que tienen los moderados de frenar al PC. Si Boric gana, el alma más extrema de la izquierda va a terminar dominando el gobierno. Tengo pocas dudas. Eso no quiere decir que van a poder hacer cualquier cosa, el Parlamento quedó equilibrado. Pero lo que hemos visto en la centroizquierda es que se ha radicalizado completa. Entonces, ¿ahora se van a moderar gobernando? No lo creo un solo segundo. Ojalá me equivoque. Si no hacen cosas muy radicales va a ser porque no pueden, no porque no quieran’.

—¿Cómo interpreta el apoyo de Ricardo Lagos y la DC?

‘El alma radical de la izquierda dura termina sometiendo al alma más moderada. Que la DC, después de haber sido despreciada, humillada y maltratada, se pliegue y apoye la campaña de aquellos que la humillaron, va a pasar a la historia como uno de los gestos políticos más vergonzosos en Chile. Y que lo haga el Presidente Lagos sabiendo todo lo que él sabe, me parece a mí incomprensible. No digo que haya apoyado a Kast. Pero él también tiene una enorme responsabilidad como ex Presidente de velar por el bien de la república. Acá la cuestión es simple, si gobierna Boric, gobiernan los comunistas y Lagos le está dando un espaldarazo a un gobierno de Boric, que por lo demás ideológicamente es muy cercano al comunismo. La DC podía perfectamente descolgarse de Boric, tenía todos los argumentos políticos para hacerlo’.

‘Si Kast es visto como una continuidad de Chile Vamos, pierde seguro la segunda vuelta’

Axel Kaiser cuenta que él no votó en primera vuelta, pues estaba de viaje. ¿Votará ahora por Kast? ‘Es lo más probable’, dice, aunque precisa que no tiene ninguna relación ni con su comando ni con el Partido Republicano. Consultado por las expresiones vertidas por su hermano Johannes Kaiser —que causaron polémica en el país, por sus variados dichos sobre mujeres, migrantes, entre otros—, Axel Kaiser fue categórico: ‘No voy a hablar sobre mi hermano. Nada, ya di mi opinión’, dijo. En una reciente carta firmada por él y su hermana, manifestaron su ‘total y categórico rechazo a la expresiones formuladas por nuestro hermano’.

Sobre Kast asegura: ‘Tengo diferencias fundamentales con Kast, sobre todo en los temas valóricos’, dice Axel Kaiser. ‘No soy católico. No tengo problemas con el matrimonio homosexual, con la adopción homoparental, con una inteligente ley de eutanasia. Soy partidario de despenalizar y legalizar las drogas. Tampoco me siento representado íntegramente por Kast. Ahora entre Kast y Boric, apoyo sin ninguna duda a Kast, porque sí me identifica su posición económica, su postura respecto al orden público, de los temas más importantes que tenemos en el país. Creo que es un hombre honesto y con estatura para ser Presidente’, apunta.

—¿Qué vocación real de mayoría puede tener un proyecto político tan de esquina, como el del P. Republicano? Ni siquiera ha podido sumar a parte de la centroderecha, a todos los que votaron por Sichel.

‘Ellos tomarán su decisiones, pero están haciendo un pésimo análisis. Los que crean que Boric va a ser mejor para Chile que Kast, están haciendo un pésimo análisis’.

—¿Cómo Kast puede dar garantía de gobernabilidad si con su proyecto deja afuera a sus propios pares afines.

‘Él es el líder político indiscutido de la derecha hoy día, por algo está en la segunda vuelta. Lo que pueden hacer es o sentarse a conversar, ver puntos de encuentro y apoyarlo de acuerdo con la negociación que se produzca, o negarte como mal perdedor a colaborar, ser totalmente irresponsable desde el punto de vista político, y dejarle a los adversarios el poder. Pero el que pone los términos es José Antonio Kast. Él es el que puede ser Presidente. Los partidos pueden plantearle sus inquietudes, pero no pueden exigirle que él cambie la fórmula que lo hizo exitoso. Si Kast es visto como una continuidad de Chile Vamos, pierde seguro la segunda vuelta. Kast le ganó a la derecha, como Boric le ganó a la Concertación’.

—Pero usted mismo ha planteado el tema de la gobernabilidad si sale Kast.

‘Ese es un problema que vamos tener. Los movimientos de resistencia a su gobierno, organizados desde la izquierda le van a hacer la vida imposible. Le ayuda que el Parlamento esté más equilibrado’.

—Instalado un ideario en el país de más Estado prestador de derechos sociales, ¿con Kast no se arriesga un estallido 2.0 o al menos una parálisis total?

‘Ese bloqueo lo va tener él o Boric. Un estallido 2.0 no creo. Puede haber manifestaciones, desórdenes, pero el nivel de masividad que vimos, es difícil. No digo que imposible, pero difícil. Lo que temo es otra cosa. El único futuro que tiene Chile para salir de la crisis y el malestar social, es una agenda de reformas en la línea de Kast, que reactive el crecimiento, el empleo, que vuelva el equilibrio fiscal y garantice el orden público. Este es un problema para toda la clase política, y si no logran resolverlo —gane Boric o Kast—, corremos el riesgo de que el sistema democrático siga desintegrándose de manera más profunda’.

—Kast necesita ir al centro y construir mayoría. ¿Cuáles son las señales que debe dar y con qué líneas rojas?

‘Él tiene que de todas maneras bajar impuestos. No sé lo que políticamente va a poder hacer, pero yo espero que por lo menos pueda bajar el impuesto a las empresas, volver a integrar completamente el sistema. Si no lo hace va a ser difícil reactivar la economía nacional. Evidentemente no va a poder hacer todo y tiene que ser realista. Pero tiene que dar una señal de baja de impuestos’.

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Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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