Venezuela según Beatriz Sánchez

Señor director:

La candidata del Frente Amplio dijo que en Venezuela no hay dictadura. Al parecer la periodista desconoce que en ese país, tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro gobernaron por decreto gracias a leyes habilitantes.

La última de esas leyes fue aprobada un mes antes que la Asamblea Nacional quedara conformada por una mayoría opositora, electa por el pueblo en diciembre de 2015, y que el chavismo intentó disolver a través del Tribunal Supremo de Justicia.

Venezuela es un cuartel. Según Amnesty, el gobierno de Maduro impuso el trabajo temporal obligatorio, lo que constituiría someter a trabajo forzado a los ciudadanos.

Eso, aludiendo a un supuesto desacato, lo que denota la negación del principio democrático de separación de poderes. Parece que Beatriz Sánchez desconoce que hay 11 militares como ministros (10 en servicio activo) y que las Fuerzas Armadas no solo controlan el poder político sino también el estómago de los venezolanos, mediante un férreo control en la distribución de comida.

También desconoce que en 2005 Chávez decretó una fuerza militar paralela que depende directamente del Presidente de la República, al más puro estilo de las SS. Venezuela es un cuartel. Según Amnesty, el gobierno de Maduro impuso el trabajo temporal obligatorio, lo que constituiría someter a trabajo forzado a los ciudadanos. Además, indica que se juzga a civiles ante tribunales militares y existe un centenar de presos políticos sin sentencia.

A la periodista tampoco le importa que según Human Rights Watch, en febrero de 2016 fueran asesinadas 245 personas en redadas de la “Operación Liberación del Pueblo”, impulsada por Maduro en 2015, donde estaban involucrados “funcionarios de diferentes cuerpos de seguridad”, según dijo la propia fiscal general venezolana Luisa Ortega Díaz. ¿Serán necesarios más antecedentes para decir que en Venezuela hay una dictadura?

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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