Respeto

La sociedad de la incoherencia, la hipocresía de la izquierda totalitaria, es descomunal. Se refieren a lo sucedido contra José Antonio Kast, comno si fuera un hecho más. Incluso, tienen la desfachatez de señalar: “se lo buscó”. ¿No es que acaso todas las formas de violencia física entre privados son repudiables? ¿O en algunos casos es plausible golpear a alguien solo por pensar distinto?

La bipolaridad de la izquierda es impresionante. Ya no podemos hablar de debate público. Lo que tenemos es una constante y violenta pugna, en que no son admisibles las diversas posturas. Y lo diverso se castiga a golpes. ¿No era que la diversidad era algo positivo? No nos avisaron cuál diversidad era buena.

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