Publicado el 20.07.2020

Pensiones y logro civilizatorio

Señor Director:
Si, como reconoce Fernando Atria en carta de ayer, un invento de la derecha nacionalista como es el caso del sistema de seguridad social de reparto, puede ser celebrado como un ‘logro civilizatorio’ por parte de la izquierda, ¿cuál es la razón por la que esa misma izquierda no celebre como un ‘logro’ nuestro sistema de pensiones?

Contrario a lo que sugiere Atria, este no es el producto de la filosofía del laissez faire, pues esta implicaría dejar el tema de la jubilación totalmente fuera del ámbito de acción estatal y, por tanto, entregado enteramente al individuo, a la familia, a las organizaciones laborales y a la sociedad civil. El vigente sistema de capitalización, en cambio, mediante la intervención estatal, combina la necesidad de asegurar pensiones que la izquierda califica como ‘logro’ con la idea liberal de responsabilidad individual. Esto lo hace de manera que los incentivos funcionen en beneficio de cada trabajador y hagan sostenible financieramente el sistema completo, lo que, como bien sabe Atria, no se cumple en el esquema de reparto que él propone.

Al mismo tiempo, el sistema de jubilación chileno contempla, con cargo a rentas generales, un apoyo importante para quienes tienen pensiones bajas o no tienen pensión, algo también contrario a la idea de laissez faire. Todo lo anterior lo logra sin deteriorar las finanzas del Estado, con lo cual libera recursos para el desarrollo de otras políticas sociales.

Pero además, debido al ahorro e inversión que permite, nuestro sistema impacta positivamente en el crecimiento de la economía reduciendo la pobreza y aumentando los ingresos de todos los trabajadores, incluso de los informales. De ahí que, en realidad, nuestro sistema sea uno de capitalización individual y social a la vez.

“Salvo, claro, que el ‘logro’ que celebran no sea el de mejorar la vida de los pobres, de los trabajadores y de los jubilados, sino el de poner sus pensiones bajo control estatal para, de ese modo, como haría Bismarck, hacerlos dependientes y manejables por quienes ejercen el poder.”

Ahora bien, es de suponer que asegurar pensión, apoyar a los que tienen menos, mejorar los ingresos de los trabajadores, conseguir sustentabilidad fiscal, permitir más política social y fomentar el crecimiento de la economía para disminuir la pobreza son todos objetivos que también tiene la izquierda. No hay razón, entonces, para que no apoyen el sistema de capitalización individual-social vigente en Chile como otro ‘logro civilizatorio’. Salvo, claro, que el ‘logro’ que celebran no sea el de mejorar la vida de los pobres, de los trabajadores y de los jubilados, sino el de poner sus pensiones bajo control estatal para, de ese modo, como haría Bismarck, hacerlos dependientes y manejables por quienes ejercen el poder.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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