País bipolar

Somos un país bipolar. Durante octubre las encuestas, y en particular Cadem, vislumbraban una caída brusca de la aprobación presidencial (6%) y eran consideradas un relevante insumo en la discusión pública. Hoy, el panorama difiere bastante. Cadem exhibe una aprobación de 27%, una valoración de 81% a la entrega de cajas de alimentos y un 64% las prefiere antes que el endemoniado voucher o giftcard (que la izquierda consideraba un subsidio maligno). Es probable que en el debate predominen las relativizaciones en base a estos resultados, ya que no benefician la posición ideológica de la oposición y le restan peso a sus aseveraciones. La vieja ley del embudo y la bipolaridad. En el país se apodera fuertemente la sensación de que si los hechos no coinciden con mi idea preconcebida, sencillamente se descartan. Abramos la mente y subamos la calidad del debate.

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